La odisea de coger un taxi en A Coruña

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

Parada de taxis del aeropuerto de Alvedro.
Parada de taxis del aeropuerto de Alvedro. Marcos Míguez

Hay horas a las que es complicado conseguir servicio, mientras asistimos a un pulso con los vehículos de transporte con conductor

28 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Sábado, seis de la madrugada. Bajo un orvallo tan generoso como incesante, la cola de coruñeses que intentaban subirse a un taxi en el Cantón Pequeño llegaba hasta el Avenida. Supongo que los impacientes y los que no tenían paraguas habrán desistido a los pocos minutos, así que no quiero ni pensar hasta dónde llegaría la fila si la noche fuese más apacible. En esta ciudad —y lo saben bien sus templados habitantes— hay horas a las que es imposible conseguir un taxi, ni acudiendo a la parada ni llamando por teléfono. Sencillamente, no se puede, y es evidente que el servicio es insuficiente.

Mientras tanto, asistimos en Coruña a un pulso entre taxis y vehículos de transporte con conductor (VTC) que ya se dio en la principales ciudades de España (y del mundo) y que se resolvió hace ya varios años. Hoy, en numerosas ciudades conviven los dos métodos, sabiendo, eso sí, cuáles son los límites de cada uno.

Por eso es tan urgente una regulación más concreta que resuelva de una vez por todas estas tensiones y que, por el bien del usuario, nos permita ir con normalidad a un sistema de libre elección como el que ya hay en casi todas partes. A mi entender, esa regulación debería tener un ámbito autonómico para no encontrarnos con que todos los VTC de Galicia se instalan en los concellos que más les favorecen, desatendiendo los más restrictivos. Y mientras esa normativa no llegue, rigor y contundencia al multar a las empresas que incumplan la normativa vigente.

Resolver las tensiones es el camino para ofrecer un servicio de verdad. Valga como ejemplo el acuerdo, tan necesario, sellado ayer en Alvedro para que trabajen de forma conjunta taxistas de Coruña y Culleredo.