Los partidos tendrán que batallar en cuestiones como la movilidad, la mejora de espacios públicos o los grandes proyectos con el horizonte de la cita con las urnas dentro de 15 meses
22 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.A Coruña decidirá dentro de 15 meses el que será su próximo gobierno municipal. La cita se dirimirá en las urnas, pero el período hasta que los ciudadanos tengan que votar será decisivo en el resultado que salga de los comicios. El PSOE tratará de alargar a un tercer mandato su liderazgo en María Pita frente a un PP que en el 2023 no quedó muy lejos de la mayoría absoluta y un BNG en tendencia positiva que aspira a seguir recortando distancia con los socialistas. Las tres fuerzas con representación en la corporación tendrán que volcar sus esfuerzos y políticas en algunas cuestiones que se prevén determinantes.
VIVIENDA
La principal preocupación ciudadana. La encuesta publicada por Sondaxe en mayo del año pasado evidenció que los problemas de acceso a la vivienda son la mayor preocupación para los coruñeses, mientras que un año antes era la sexta. Esta situación no pasa inadvertida entre los partidos y el propio Ayuntamiento lo situó en primera línea de su agenda con cuestiones como la regulación de las viviendas de uso turístico, proyectos de construcción de pisos sociales o la cesión de parcelas para que otras Administraciones desarrollen viviendas, además de la declaración de zona de mercado residencial tensionado. El pacto político de diciembre vinculado al presupuesto de este año que sellaron PSOE y BNG destaca este ámbito como «unha prioridade». Mientras, desde el PP reclaman que el Ayuntamiento facilite a la Xunta las actuaciones que tiene previstas en la ciudad, además de reclamar al gobierno local que ejecute sus medidas y señalar la zona tensionada como una iniciativa que está teniendo resultados negativos.
BARRIOS
De cuestión relevante a primordial. El sentido de voto según las zonas de la ciudad permite hacer una radiografía del grado de aprobación y rechazo a la gestión municipal y de la oposición. Para las elecciones del 2027 la relevancia de calar entre los votantes se antoja todavía mayor. Un ejemplo es el del gobierno local, que el año pasado presentó la primera fase de su plan de barrios, que llegará precisamente hasta los comicios con una inversión prevista de 125 millones de euros repartidos entre todos los distritos de la ciudad. Además, aumentó su contacto directo con los coruñeses, en ocasiones para hacerlos partícipes de iniciativas como el propio plan de barrios o del próximo contrato del autobús urbano. El PP también tiene activa ya una campaña de escucha y presentación de propuestas para las distintas zonas de la ciudad. Esta iniciativa también se hará extensiva a diferentes sectores y recientemente ya celebró una sesión vinculada con la vivienda.
ESPACIOS PÚBLICOS
Aceras, calzadas y equipamientos. Una constante entre las preocupaciones de los ciudadanos, y que más se traslada a los representantes políticos, son las quejas acerca del mal estado de aceras, calzadas o equipamientos públicos, ya que son cuestiones que influyen en su día a día. Las obras que ejecuta el gobierno local en espacios públicos parten de la premisa de aumentar los metros cuadrados para los peatones y la presencia de verde, mientras que PP y BNG denuncian de manera recurrente problemas de mantenimiento en aceras, calzadas y otros espacios, muchas veces trasladas por particulares o asociaciones vecinales.
movilidad
Del tráfico al bus urbano y la disputa entre taxis y VTC. La ciudad afronta un período clave en lo que se refiere a la movilidad con la apuesta por espacios de predominancia peatonal y nuevos modelos de transporte. En los próximos meses se licitará el nuevo contrato del autobús urbano, que previsiblemente entrará en vigor después de las elecciones y durará, al menos, 15 años. Está llamado a mejorar un servicio que acumula récords históricos de viajeros, pero para el que reclaman mejores frecuencias y rutas, que también deberán atender a los nuevos barrios y las conexiones con hospitales o polígonos. A esto se suma la disputa entre el taxi y los vehículos de transporte con conductor, cuestión en la que el Ayuntamiento reclama regulación autonómica. Y de fondo continúan los problemas de tráfico, que en zonas como la plaza de Ourense o los accesos continúan siendo foco de problemas de circulación.
Alvedro
Incertidumbre sobre Londres. El contrato con Vueling para volar al aeropuerto londinense de Gatwick caduca en abril y la continuidad de esta aerolínea es improbable. Es un asunto clave por la relevancia de esta ruta, la tercera en pasajeros, y por su relevancia a nivel social.
Grandes obras
Alfonso Molina, la intermodal y los Cantones . Una de las obras de mayor relevancia que está en marcha es la ampliación de Alfonso Molina, que debería estar terminada y por el momento no se entró en el grueso de la actuación, la ampliación de carriles en el tronco central y las nuevas conexiones. El Ayuntamiento exigió al Estado celeridad en la obra, que acarrea problemas con las adjudicatarias, y a la que habrá que destinar un millón de euros más a la cantidad reservada inicialmente. La actuación en la principal vía de entrada y salida de la ciudad es clave y los retrasos, aunque no es responsabilidad municipal, es motivo de debate en el pleno, como otras cuestiones dependientes del Estado, entre las que sobresale la recuperación de la cárcel. A Alfonso Molina se suman otras obras destacadas, como la intermodal, que ya está terminada en su parte de autobuses y a la espera de la ferroviaria. Mientras, en el corazón de la ciudad se avanza en la reforma de los Cantones, la actuación más representativa, por su ubicación e inversión.
CORUÑA MARÍTIMA
El futuro de la ciudad. En las próximas semanas se conocerá a los cinco finalistas del concurso internacional, que después del verano tendrá su propuesta ganadora. La transformación de la fachada marítima desde Trasatlánticos hasta Oza abre un horizonte de posibilidades para la ciudad, ya que el proyecto será clave para que la ciudad de un salto. Creará espacios nuevos para los ciudadanos y atraerá turistas, pero también dará lugar a nuevos barrios y oportunidades empresariales. La implicación de seis Administraciones de color político diferente está marcada por la sintonía, que también se extiende a la corporación municipal.
La tensión, al alza entre los grupos
A diferencia de lo que sucedió durante el mandato anterior, el primero con Inés Rey como alcaldesa y una composición mucho más compleja —empezó con cinco partidos y acabó con cuatro y tres concejalas no adscritas—, en el actual se están viviendo más episodios de tensión y también de mayor temperatura.
En los últimos meses se produjeron varios enfrentamientos, principalmente entre el PSOE y el PP, la formación que gobierna y la que lidera la oposición. El último ocurrió en el pleno de la semana pasada, con un duro choque verbal que terminó con un edil del PP abandonando la sala y con la regidora suspendiendo temporalmente la sesión.
No era la primera vez que ambas formaciones protagonizaban un desencuentro de este nivel. En julio, el PP al completo se marchó de un pleno tras un choque entre su portavoz, Miguel Lorenzo, e Inés Rey. La regidora también presentó una papeleta de conciliación en el juzgado contra el líder de los populares tras culparla de acoso a tres funcionarias.
Así, el nivel de distanciamiento entre ambos partidos, que en el mandato pasado no llegó a estos niveles de tensión, evidencian que hay mucho en juego en las próximas municipales. Los socialistas aspiran a mantener la Alcaldía por tercer ciclo consecutivo, mientras que los populares se aferran a ser los más votados y ven posible alcanzar la mayoría absoluta.
Mientras, el BNG mantiene su apuesta por una posición más constructiva y alejada de las disputas desde la que hacer valer su papel de apoyo necesario para que el gobierno local pueda tener mayoría en el pleno.