Vía libre sin recursos para el concurso de la fachada marítima de A Coruña
A CORUÑA
En dos días finaliza el plazo para que las empresas puedan presentar sus ofertas para transformar el borde litoral
03 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Coruña Marítima cuenta con vía libre. El segundo intento de licitación del concurso internacional a través del que se definirá la transformación del borde litoral de la ciudad no recibió ningún recurso dentro del plazo estipulado —finalizó el lunes pasado—, por lo que en esta ocasión la tramitación podrá continuar sin sobresaltos.
La primera vez que se licitó el proceso hubo tres recursos. Uno del COAG, otro de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de A Coruña y un tercero por parte de arquitectos a nivel particular. Los dos primeros fueron desestimados al entender el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales que no estaban capacitados para recurrir los pliegos del contrato, mientras que el tercero fue tenido en cuenta parcialmente.
El tribunal dio el visto bueno a la estructura del contrato y a todos los puntos, aunque en dos de ellos exigió que se eliminasen o se justificaran. Las seis Administraciones implicadas en la mayor transformación que se prevé para la ciudad en este siglo acordaron rebajar las exigencias en cuanto a la experiencia de los candidatos. Así, de requerir que se acreditasen proyectos en ciudades de más de 150.000 habitantes se redujo el umbral a localidades de 10.000 vecinos. En el caso de la participación previa en el diseño y ejecución de edificios con presupuestos superiores a 100 millones de euros, el límite se bajó hasta 5 millones.
Sintonía administrativa
La sintonía entre Administraciones hizo que la decisión se tomase de manera veloz y que se pueda seguir dentro de los márgenes establecidos para que se puedan conocer las líneas generales y al vencedor del concurso el próximo otoño, incluida la maqueta que adelantará cómo será el futuro de la fachada marítima de la ciudad. Estos plazos permiten que el proceso se aleje de las elecciones municipales de mayo del 2027 para que no sufra interferencias durante la época electoral.
El plazo de presentación inicial se cerró en los primeros días de agosto, mientras que ahora el último día será pasado mañana, tres meses más tarde de lo que habría sido en caso de que no se hubiesen presentado y estimado los recursos. A partir de ahí se conocerán las propuestas realizadas y un comité de expertos seleccionará a los cinco finalistas —que percibirán una prima de 80.000 euros cada una— y al ganador.
Este deberá presentar un año después el proyecto definitivo y otros documentos necesarios, pero esto ser una vez que ya hayan pasado los comicios.
Presencia local
En la primera fase de licitación se presentaron 11 propuestas, todas ellas a través de uniones temporales de empresas (UTE), ya que el diseño del concurso exige la participación de equipos multidisciplinares.
Además, en diez de ellos había presencia de estudios locales, una cuestión relevante ya que parte de los recursos presentados defendían que las condiciones establecidas impedían la participación de los profesionales de la ciudad.
El proyecto, que se apoya en catorce grandes líneas estratégicas consensuadas con los coruñeses (los ciudadanos presentaron a lo largo de los últimos meses más de 600 aportaciones), contempla una transformación gradual de los muelles en nuevos espacios urbanos y equipamientos públicos.
Espacios públicos, edificios icónicos, vivienda, ocio, deporte y cuidado del medio ambiente
La transformación de la fachada marítima será un proceso complejo y largo. Los candidatos deben estudiar, analizar y proponer soluciones para el ámbito comprendido desde el dique de abrigo hasta la playa de Oza, aunque los terrenos liberados van desde el muelle de Trasatlánticos hasta el arenal.
Esto supondrá que el desarrollo se realice por fases, con los muelles de cruceros, Calvo Sotelo y Batería como los que recibirán los cambios más inminentes por encontrarse ya liberados de actividad productiva y otros obstáculos. Mientras, los muelles de San Diego y el petrolero no quedarán vacíos hasta finales del 2027, aunque haya casos como el de Repsol que continúa con su traslado, en este caso al puerto exterior.
Los 800.000 metros cuadrados que se transformarán darán cabida a espacios que guardarán relación bajo una idea general, aunque habrá diferencias según su ubicación y usos con los que se doten.
En los muelles más céntricos se prevé que predominen los espacios públicos, incluido un edificio icónico que se integre en la zona y que sirva como nota visible del proceso.
Mientras, la previsión es que la actividad pesquera se traslade a Oza y parte del petrolero, mientras que en San Diego se cuenta con crear un nuevo barrio en el que habrá vivienda, ocio, un multiusos y un polo de innovación que podría estar vinculado a la economía azul. También se estudiará recuperar el cauce del río Monelos.