La reforma de Zara de la calle Compostela de A Coruña deja al descubierto un muro del edificio original

María Vidal Míguez
maría vidal A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Ángel Manso

Las obras, que no han concluido, han motivado otros cambios

21 abr 2021 . Actualizado a las 12:13 h.

Los trabajos de mejora que se están realizando en el Zara de la calle Compostela han dejado a la vista parte de la estructura del edificio original. Concretamente, los restos, pertenecen a un muro de piedra del inmueble. El hallazgo se puede ver en la zona que se ha habilitado para devoluciones y entregas online, donde anteriormente estaban ubicados los probadores de Woman, a mano derecha por la entrada de Sánchez Bregua.

Este muro no tiene nada que ver con los restos de la antigua muralla del siglo XVIII, que con motivo de la apertura de esta tienda insignia se hallaron en los cimientos, y que están señalizados desde su inauguración en la planta baja. La idea con el muro ha sido rescatar detalles estéticamente llamativos e interesantes del entorno original, recuperando elementos autóctonos, como ocurre en el global de la tienda. Además de resaltar parte de un muro original y descubrirlo a la vista de los clientes, la nueva reforma trae otra serie de cambios. En la zona donde se puede ver el muro se ha habilitado una caja con dos puestos de atención al cliente para la recogida de pedidos online y para devoluciones de artículos adquiridos tanto en tienda como online, creando un espacio acogedor y cálido. Por otro lado, la zona de cajas de la planta baja -que mantiene tres puestos de atención- se ha trasladado a la zona central de la superficie comercial. Igualmente, los probadores para las colecciones de señora (Woman, Basic y Trafaluc) se han agrupado en la planta 2. Así, detrás de la línea de cajas del segundo piso se han habilitado en total 24 vestuarios. En la tercera y la cuarta planta se mantienen los de niño y caballero.

El proceso de reforma de este Zara se ha centrado en acotar las colecciones a través de los diferentes espacios de cada planta para ayudar así a realzar el producto. Fundamentalmente, a través de estructuras curvas ligeras que permitirán una actualización permanente del establecimiento y que conviven con los elementos ya existentes. Las obras todavía no han concluido. De hecho, los escaparates que dan a la plaza de Mina, en el local que antiguamente ocupaba Loewe, permanecen laminados y los operarios continúan trabajando.

El gigante textil de Amancio Ortega ya había inaugurado el mes pasado en la plaza de Lugo Zara Home. En un espacio de casi mil metros de superficie construida, la marca enlaza vanguardia y tradición para conectar con el cliente a través de los sentidos, gracias a los diferentes materiales que incorpora la tienda y las sensaciones que se transmiten al tocar y sentir las texturas.