Vuelven las cenas los restaurantes de A Coruña: «Se respira más alegría»

Reservas y comunicación de datos fueron necesarios en el primer día de apertura hasta las once


A Coruña / La Voz

Los restaurantes de la ciudad llevaban mucho tiempo esperando poder vivir una jornada como la de este viernes en la que volvieron a estar disponibles para ofrecer cenas a sus clientes. El turno de noche llevaba meses siendo territorio prohibido para este tipo de establecimientos, que este viernes contaron con una mejor respuesta de los comensales de la esperada.

«Estamos completos con un solo turno. Hubo gente a primera hora tomando cañas y ahora estamos llenos», explicaba Xalo Muñiz, de la Taberna da Galera, ubicada en esta bulliciosa calle del centro, al mismo tiempo que atendía a algún cliente en la puerta que intentaba reservar una mesa infructuosamente.

En A Portela, en la Franja, la actividad también era notable. «Para ser la primera noche y con la climatología que no acompaña demasiado, está siendo mejor de lo que esperábamos», destacaba Alejandro Portela.

Abrir hasta las once de la noche supuso solo un pequeño alivio para los restaurantes coruñeses, que se tienen que adaptar al poco margen de tiempo para ofrecer cenas y a las nuevas medidas. «Está siendo un poco caótico porque lo de pedir los datos resta mucho tiempo», aseguraba Portela. «La gente los está dando, pero muchos recriminan que tendría que haber alguna ley de protección de datos», detalla sobre la necesidad de registrar el nombre y apellidos, DNI y número de teléfono de los clientes.

Mientras, la limitación horaria impuesta por la Administración obliga a muchos establecimientos a contar solo con un turno de cenas. «No cogemos reservas más tarde de las nueve y media y a partir de las diez y media ya no servimos. Luego a las once menos cinco avisamos a los que sigan aquí de que vamos a tener que cerrar», relata Xalo Muñiz. Además, la mayoría de locales están a la espera de recibir los medidores de CO2, obligatorios desde el próximo viernes.

La clientela es la otra parte que se beneficia de la ampliación de horarios que hay para la restauración desde este viernes. «Un viernes por la noche se agradece mucho poder ir a cenar con tus amigos, ya son muchos días de pedir comida a domicilio y también apetece salir un poco a la calle aunque sea con limitaciones», explicaba un grupo de jóvenes antes de entrar en un céntrico restaurante.

Respuesta inmediata

Un restaurante que también abrió fue Árbore da Veira, con estrella Michelin, y que contó con una gran respuesta en la primera noche, algo que no sorprendió al chef Luis Veira. «Fue muy gracioso, porque en el momento en el que estaba hablando el presidente, a los cinco minutos empezó a sonar el teléfono para reservar por la noche. Se llenaron en nada las mesas», asegura Veira, quien apunta que «se nota que todo el mundo quiere salir». El chef explica que la hostelería coruñesa se encuentra desde ayer de nuevo bajo la lupa: «Nosotros somos ahora como los universitarios, nos examinan todas las semanas. Y si aprobamos o suspendemos, cerramos o abrimos».

El restaurante Pablo Gallego fue otro de los que este viernes volvió a trabajar el turno de noche. «Hace mucho tiempo y ya casi no me acuerdo de cuándo fue la última vez, pero está la cosa más animada y parece que se respira más alegría», aseguraba Pablo Gallego.

Locales que sirven comida tuvieron que cerrar a las nueve por el tipo de licencia

La jornada de este viernes fue sinónimo de buenas noticias para una parte de la hostelería coruñesa al poder ofrecer cenas hasta las once de la noche, pero la alegría no fue total ya que numerosos establecimientos que sirven comidas tuvieron que dejar de servir un par de horas antes al no contar con licencia de restaurante, sino de bar o cafetería.

«Es una discriminación total, el 90 % somos bares y cafeterías y no influimos, es injusto que el restaurante pueda estar hasta las once y nosotros hasta las nueve», asegura José Ángel Pastoriza, de El Tequeño de María Pita, quien añade que «navegamos todos en el mismo barco de la hostelería, lo veo una injusticia».

Este hostelero coruñés, igual que muchos compañeros del sector, no termina de entender esta diferenciación cuando tardan «diez minutos en desalojar cuando llega la hora». «No veo por qué en las terrazas nos tienen que cerrar a esa hora, estamos un poco descolocados. Me parece muy bien que abran los restaurantes, la restauración es un paso superior a las tapas y hacemos falta todos, pero estamos disgustados porque no lo vemos lógico», explica.

Esperanza

Peculiar, que también tiene licencia de café-bar, se encuentra en una situación similar. «Es una faena, sabiendo que el 90 % no tiene este tipo de permiso es abrir la mano muy poco, es una pena», afirma Rubén García, quien explica que en su caso ya no abren en horario de tarde. A pesar de no verse beneficiados en este caso, en Peculiar confían en que la situación cambie pronto. «Dependerá de los casos que haya, pero espero que de aquí a dos semanas pueda abrir todo el mundo hasta las once. Nos consuela saber que cada vez que abrimos la gente está esperando para hacer reservas, eso te da tranquilidad, pero es cierto que pasan los meses y es como, ¿otra más?».

Por su parte, Xalo Muñiz, de la Taberna da Galera, abrió ayer pero considera una «injusticia» que otros locales «no puedan abrir si guardan las medidas de distancia y aforo, no me parece muy correcto. Estamos contentos de poder trabajar pero queríamos que fuese así para todos».

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

Vuelven las cenas los restaurantes de A Coruña: «Se respira más alegría»