Ser o no ser

Enrique González TRIBUNA ABIERTA

A CORUÑA

MARCOS MÍGUEZ

Es un honor y un orgullo pertenecer a la gran familia del sistema público de salud, del Servicio Gallego de Salud y del Área Sanitaria de A Coruña

16 feb 2021 . Actualizado a las 08:06 h.

Vivimos tiempos adversos, aciagos, ante los que los profesionales que trabajan en la sanidad -independientemente de su profesión u oficio, todos sanitarios en mi opinión- se han encontrado ante el dilema de ser o no ser. Y han escogido ser, soy testigo. Soy testigo de cómo crecen, se crecen y se multiplican para enfrentarse a la catástrofe del covid. Una catástrofe que, a diferencia de otras ya vividas por desastres naturales o accidentes, se mantiene sostenida en el tiempo, asolándonos desde hace un año, devastando nuestras vidas y nuestra sociedad con oleadas sucesivas y agotadoras contra las que el personal sanitario, pese al cansancio, combate infatigablemente.

Crecen profesionalmente trabajando en entornos adaptados para hacer frente a la pandemia, con nuevos circuitos, procedimientos y aprendiendo día a día de los aciertos y errores al cuidar de sus pacientes. Se crecen con la fuerza que emana de la colaboración, con el trabajo interdisciplinar y la cooperación entre profesionales del mismo y distintos ámbitos asistenciales: hospitalario, atención primaria y sociosanitario. Se multiplican asumiendo nuevas funciones y roles, prescindiendo de días libres y doblando turnos en jornadas extenuantes e interminables.

En estos días adversos y aciagos, todas las áreas sanitarias, en mayor o menor medida, se han reorganizado para, además de prestar la asistencia ordinaria que precisan los pacientes, hacer frente a la pandemia.

En la nuestra se han adaptado todos los centros de salud para establecer circuitos covid y no covid, y los profesionales de atención primaria se han responsabilizado de velar por la salud pública colaborando con medicina preventiva y microbiología, haciendo cribados en carpas, en locales municipales, en residencias de mayores y en los propios centros de salud, en los que se testa a más de 6.000 personas diarias, y también vacunando en esta fase hasta a 1.500 personas al día .

Se han reconvertido trece unidades de hospitalización convencional en unidades covid, en las que el pasado 1 de febrero llegaron a estar ingresados 334 pacientes, con el consiguiente traslado de los no covid a otras unidades de diferentes especialidades, en las que los profesionales de las distintas disciplinas médicas y quirúrgicas han colaborado estrechamente, codo con codo, para tratar y cuidar a los enfermos.

Los quirófanos de tres bloques quirúrgicos se reconvirtieron en boxes de cuidados intensivos para ampliar la capacidad de las ucis y poder cuidar de 92 pacientes críticos, y en ellos, ucistas y anestesistas, supervisoras, coordinadoras, enfermeras de unidades de hospitalización, de servicios centrales, de cuidados intensivos, de reanimación, de atención primaria... asumieron turnos y trabajaron en estrecha colaboración traspasando las habituales fronteras entre servicios y niveles asistenciales, cuidando de los pacientes allí donde eran necesarios.

Estos días adversos y aciagos, días de pandemia, son también días de grandezas, en los cuales los sanitarios han elegido «ser»: ser solidarios, éticos y profesionales para vencer a esta pandemia.

Es un honor y un orgullo pertenecer a la gran familia del sistema público de salud, del Servicio Gallego de Salud y del Área Sanitaria de A Coruña, y siento la necesidad de expresar mi agradecimiento a todos los profesionales sanitarios que combaten desde los diferentes frentes al covid, especialmente a los compañeros de nuestra área sanitaria, y muy especialmente a todos los profesionales de la división de enfermería con los que siempre estaré en deuda. Muchas gracias.

Enrique González es Director de enfermería del área sanitaria