Amistad al pie del castillo de Andrade

Ana f. Cuba PONTEDEUME

A CORUÑA

KIKO DELGADO

Uxía, estudiante de Turismo y guía en la fortaleza este verano, y Juan, uno de los pocos vecinos, de 89 años, comparten mesa y conversación a diario

23 ago 2020 . Actualizado a las 13:59 h.

La amistad no sabe de generaciones. Uxía Guerreiro (Valdoviño, 23 años) cursó el ciclo superior de Guía, Información y Asistencias Turísticas en el CIPF Rodolfo Ucha Piñeiro, en Ferrol, y ahora estudia el grado de Turismo en el campus universitario de Ourense. Este año, la empresa con la que suele trabajar como azafata le ofreció la vacante del castillo de Andrade, en Pontedeume, y desde el 13 de julio guía y narra la historia de la fortaleza a los visitantes. Su madre le prepara el almuerzo y ella sale de casa con el táper cada mañana y come junto a la caseta del patio de armas, en una silla de playa.

En realidad, esto solo ocurrió los primeros días, hasta que Juan Allegue, vecino de Andrade de 89 años (en noviembre cumplirá 90), se dio cuenta y le dijo que podía comer en su patio, a la sombra de los castaños. «Al llegar ya me abrió la puerta de su casa», cuenta Uxía, muy agradecida. Del patio pasó a la cocina, y cuando Juan, viudo desde hace siete meses y sin hijos, recibe la visita de alguno de sus sobrinos, Uxía comparte mesa y menú con ellos. «Me tratan como si fuera de la familia», dice, encantada de haber conocido a este taxista jubilado, «un sol».