La fiesta más larga en la noche más corta

E. Silveira / E. Eiroa / A.Mahía / T. Rivas A CORUÑA

A CORUÑA

Ángel Manso

A las 8 de la tarde del sábado ya había grupos reservando sitio en las playas para celebrar el San Xoán más difícil

24 jun 2019 . Actualizado a las 10:01 h.

La logística y la intendencia son dos disciplinas que hay que dominar para ejercer de sanjuanero. Y cada año parece depurarse más la técnica, especialmente entre los más jóvenes que, incluso desde las ocho de la tarde del sábado, establecieron turnos perfectamente distribuidos entre los miembros de la pandilla para coger buen sitio en la playa y evitar los descuidos que acaban en okupación segura. Al tiempo que se ejecuta el desembarco en la arena han de planificarse bien los suministros para resistir la fiesta más larga en la noche más corta. En esta ocasión, además, en domingo caluroso al que respetaron las lluvias, con un lunes festivo por delante y más teñida de blanquiazul que nunca.

Resulta complicado hacerse con un trozo de playa sobre todo en el Orzán, donde la afluencia de jóvenes es mayor que en Riazor. Un grupo de unos 50 chavales del colegio Calasanz llevan dos semanas organizando la logística. Los primeros llegaron a última hora del sábado y a las 5 de la mañana cambiaron de turno. El motivo de hacerlo con tanta antelación es para coger un sitio pegado al muro. «Así nos podemos apoyar, nos protege del frío y no habrá ninguna hoguera detrás», explican.

Otra de las pandillas, con miembros de Monte Alto, Elviña, O Temple o Vilaboa, llegaron a las 4 de la mañana y reconocen que a esa hora ya les resultó complicado parcelar.