La avenida peatonal levanta cabeza con varias aperturas tras la agonía que trajo la crisis
18 dic 2018 . Actualizado a las 23:42 h.Los 300 metros que ocupa la calle más señorial de la ciudad acumulan nueve bajos cerrados. «Pronto serán uno menos», adelanta el presidente de la asociación de comerciantes. Este fin de semana abrió una tienda de deportes donde estaba Arenal. Hubo momentos peores. De cerca de 20 persianas bajadas en la calle Real. «Donde estaba Springfield quieren abrir un local de restauración», desvela uno de los hosteleros de la avenida peatonal.
En los últimos cinco meses llevan siete aperturas. «É un avance para nós. Temos outras sete tendas na Coruña e Arteixo pero, pensar nesta cidade, é pensar nesta rúa. Queríamos estar aquí», apunta Vanessa Souto Calvete, de Chuches Xiana. Esta pequeña empresa familiar es una de las últimas que se ha sumado a esta particular «familia real».
La holandesa Hunkemöller abrió hace menos de un mes. La firma de lencería, con más de 800 tiendas en toda Europa, optó por este emplazamiento.
El restaurante A Mundiña llegó un poco antes, en verano. «Queríamos estar na zona do Obelisco. O local ten saída á Marina. Estivemos esperando ano e medio para arrancar aquí», cuenta Rafael Varela, su responsable. «Cando no 2006 abrimos na Estrella tamén nos dixeran que estabamos tolos porque aquela rúa estaba morta entón. Ao vir para aquí, o mesmo. Estamos moi contentos. Somos os locais os que lle temos que dar vida ás rúas ofrecendo calidade no noso», afirma Varela.
A pesar de los años de vacas flacas, los que siguieron a la crisis, una de las quejas más compartidas en esta calle es que los precios, a diferencia de en San Andrés, no se adaptaron a los nuevos tiempos. En la Asociación Zona Obelisco temen que las aperturas disparen los alquileres, disuadiendo a nuevos emprendedores. «Estar aquí es asumir rentas de 3.000 o 4.000 euros para arriba», indica Antonio Amor, el presidente del colectivo. El «top manta», las pintadas continuas y el abandono de los edificios -más acusado en la zona de Pescadería y la Estrecha- son las zancadillas, reiteran, que más les lastiman.
«Estar aquí es asumir rentas de 3.000 o 4.000 euros para arriba»
Sastres y hosteleros
La cafetería Real 63, en el local de la antigua Farmacia Europea, o la sastrería Fields son también nuevos en el vecindario. «Tuve la oportunidad de ir a la plaza de Lugo. Lo que ahora parece que es el futuro, ya que está allí el grupo Inditex. Sigo pensando que esta es la calle más importante de la ciudad», reivindica el popular bloguero David García Bragado, al frente de Fields. Después de anotar solo bajas, vuelven las altas a la asociación de comerciantes, que abarca también la zona de San Andrés. Son 110 socios. «Eso sí. Hubo años en los que fuimos más de 200», destaca Rosa Mera, una de sus empleadas.
Una zona que cotiza al alza entre los distribuidores más selectos
Los que se mueven en el mundo de la hostelería lo confirman. La calle Real, después del olvido en el que quedó con la crisis y la concentración de las tiendas del grupo Inditex en la plaza de Lugo -aquí solo queda, por el momento, Pull & Bear-, parece que vuelve a soltar amarras. «Los alquileres han subido un 40 % en un año. Lo sabemos porque estuvimos tiempo buscando», cuentan desde la cafetería Real 63.
Antes de abrir el pasado 6 de diciembre, encargaron tres estudios de mercado. «Los tres, dos de ellos realizados por empresas de fuera de Galicia, indican que esta es una zona premium», aseguran desde el café. Otro de los cambios viene de la mano de la hostelería, hasta ahora relegada a un papel secundario aquí. «Á marxe los locais máis emblemáticos, non había tanta oferta como noutros puntos. Creo que o mellor para a rúa é un bo equilibrio entre os dous sectores», concluye Rafael Varela, de A Mundiña.