El sendero marítimo coruñés: Un paseo litoral irá de Barrañán a Mera, y más allá
OLEIROS
Los municipios de Arteixo, A Coruña, Culleredo, Cambre y Oleiros, decididos a completar una senda de 59 kilómetros al borde del mar
07 jun 2026 . Actualizado a las 22:33 h.En un futuro no tan lejano habrá un paseo marítimo por el que se podrá caminar o darle a los pedales entre Barrañán (Arteixo) y Mera (Oleiros). Una senda pegada al mar de unos 59 kilómetros. Será una de las más largas del mundo. La mayor parte ya está hecha y lo que falta está proyectado. Más aún. En las mentes de los alcaldes de Arteixo y Sada está la idea de ir más allá. El primero quiere llegar a Caión (A Laracha), y el segundo, a Gandarío (Bergondo). Otro empeño de los regidores es el de las infraestructuras internas del área metropolitana, insuficientes en la actualidad para el crecimiento económico de la comarca.
Arteixo
Solo le falta un estirón hasta Caión y otro hasta Bens. Tramo a tramo, año a año, el Concello de Arteixo ha construido un paseo marítimo de casi 12 kilómetros, los que discurren por la costa desde Barrañán hasta el muelle de Suevos, salvando el puerto exterior de Langosteira con una senda perimetral. La intención es continuar hasta la playa de Bens. Son solo tres los kilómetros que faltan para que se pueda ir caminando o en bicicleta de Barrañán a A Coruña. La idea no es solo que el paseo marítimo llegue a la frontera con la ciudad, sino que también alcance Sorrizo. Será el paso definitivo para que, desde el Centro de Interpretación del Mar en este lugar, la senda litoral se pueda ampliar en un futuro hasta Caión (A Laracha).
Al sendero ya construido hay que añadir el ramal del paseo fluvial que llega hasta Loureda y atraviesa el propio polígono de Sabón. También se está actuando en un ámbito de casi 3.000 metros cuadrados en una zona que sufre desprendimientos, para garantizar la seguridad del terreno.
Está prevista además la colocación de largos bancos de madera y habrá algunas mejoras en los tratamientos vegetales para plantar especies autóctonas en los bordes de los espacios recuperados. El alcalde de Arteixo, Carlos Calvelo, recuerda que el paseo marítimo es «uno de los principales polos de atracción de visitantes, y también es muy disfrutado por los vecinos, incluso a través del tramo fluvial. Podemos considerar el Centro de Interpretación Mar de Sorrizo como fin de trayecto, pero también sugerimos la opción contraria, dejar el coche en este punto y disfrutar del paseo hasta la playa de Sabón, considerado el kilómetro 0 del paseo».
A Coruña
El más largo de Europa. Más de 12 kilómetros de longitud hacen que el paseo marítimo de A Coruña sea el más largo de Europa en ámbito urbano y es un reclamo con gran acogida tanto por los coruñeses como por los visitantes. Diferentes zonas del litoral, como acantilados o playas, admirar la torre de Hércules o ver el mar batir contra el dique de Abrigo son algunas de las posibilidades que ofrece el paseo y que podrían ser más si se completasen los casi 5 kilómetros que lindan con la costa y que están pendientes de acondicionarse definitivamente para el tránsito.
Estos se dividen en dos tramos, uno que va de O Portiño a Bens y otro desde Oza hasta A Pasaxe. El primero tiene una longitud aproximada de 2,5 kilómetros, mientras que el segundo abarca 2 kilómetros.
El caso de O Portiño y Bens tiene la particularidad de que ya existe una senda de tierra que conecta ambas zonas y que sería la base sobre la que se acondicionaría un espacio para peatones y ciclistas, usos para los que ya se utiliza en la actualidad.
La senda de tierra comienza unos metros después de la rotonda de la que sale una carretera hacia la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Bens, y en paralelo a esta calzada. Poco antes de llegar a esta instalación, el camino se aproxima a la línea de costa y bordea la EDAR hasta llegar a la playa de Bens, un tramo por el que también discurre en paralelo otra calzada sin asfaltar.
La conexión con otro municipio del área metropolitana, Culleredo, también sería uno de los objetivos del tramo de litoral comprendido entre Oza y A Pasaxe. Sin embargo, la intervención en esta zona está menos avanzada que en el caso del extremo opuesto. El Ayuntamiento trabaja en estos momentos en el paseo que une el hospital materno con el puente de A Pasaxe.
Falta, por tanto, unir Oza con Fonteculler (Culleredo). Todo pasa por el desarrollo urbanístico de As Xubias, una propuesta que incluye zonas verdes y sendas reservadas para peatones y ciclistas.
El plan recoge la creación de una senda próxima a la línea del litoral, de manera que la propuesta sería diferente al paseo marítimo en su versión clásica, como el que hay entre el dique de Abrigo y el obelisco Millennium, y más similar al que falta en Bens. Esta sería una solución más «blanda», como se denomina en el argot urbanístico, por no suponer una intervención de gran impacto en el entorno y no tan agresiva al encontrarse en una zona de alto valor ambiental. Esta es una de las principales cuestiones que afectan a estos proyectos, ya que tanto la ría como la costa cercana a Arteixo son espacios con ecosistemas de relevancia que albergan amplias muestras de fauna y flora, de ahí que cualquier actuación tenga que adaptarse al respeto por el entorno.
Si vamos al origen del paseo marítimo hay que remontarse al 10 de septiembre de 1990, cuando el entonces ministro de Obras Públicas fue el encargado de colocar la primera piedra. Empezó a ser construido por el tramo entre el Orzán y las Esclavas.
La ría
La circunvalación marítima que une A Coruña, Culleredo, Cambre y Oleiros. Asumiendo que la zancada media son unos 70 centímetros, los 6,5 kilómetros que hay que recorrer para circunvalar por la alternativa más corta la ría de O Burgo desde A Pasaxe hasta la Casa das Palmeiras pasando por Oleiros, Cambre y Culleredo, casi permitirían cubrir los 10.000 pasos que aconsejan andar al día.
En la ría confluyen cuatro municipios (A Coruña, Culleredo, Cambre y Oleiros). Culleredo tiene en su paseo de O Burgo una de sus caras más amables y concita allí distintos equipamientos. Ha ganado con las obras una zona verde de 50.000 metros cuadrados, con casi 4 kilómetros.
Por su parte, el paseo de Cambre está en perfecto estado, aunque en algunos puntos ha necesitado reparaciones. Es el que luce más uniforme, excepto en el entorno de la Casa das Palmeiras, donde hay pintadas. Entre el puente romano y el límite con Oleiros hay algo menos de un kilómetro.
Oleiros
26 kilómetros de fachada al mar. Desde el límite de Cambre, por la ría, hasta el puerto de Lorbé. En total, 26 kilómetros de fachada marítima que tiene este concello y que pronto estarán más conectados con una sucesión de sendas peatonales. Este es el objetivo del gobierno local, que en enero tomó posesión de los terrenos que van de Naval a Canide, el principal tramo que quedaba pendiente en el frente atlántico. Esta ruta costera en marcha, que se integrará en el corredor verde que comienza en Santa Cristina, pasando por Bastiagueiro y Santa Cruz, ocupa 29.631 metros cuadrados distribuidos a lo largo de 2,5 kilómetros de costa (del arenal de Naval al de Canide.
El Concello compró 61 parcelas, todas en suelo rústico, por las que pagó 270.000 euros. Las obras de construcción del sendero tendrán un coste superior al millón de euros. Una vez finalizadas, permitirán abrir para los vecinos un nuevo tramo de costa que hasta ahora era propiedad privada. Un itinerario ciclopeatonal de seis metros de ancho, alternativo a los viales interiores entre Mera y Santa Cruz por todo el litoral de Dorneda. En palabras del alcalde, Ángel García Seoane, «unha zona preciosa, cunha paisaxe fermosísima». Después, de Mera a Lorbé se puede continuar por caminos.
La apuesta por los senderos le valió a Oleiros uno de los Premios Ciudades que Caminan en el 2025. Este es también su leitmotiv en el calendario municipal del 2026. Un año clave en la culminación de este proyecto, tanto por la franja atlántica como por la ría. Si en la primera está todo en marcha tras la adquisición de las últimas fincas, para lo que antes fue preciso el visto bueno de la Demarcación de Costas, que es el departamento estatal al que Oleiros presentó el proyecto de Naval y Canide ya en el 2021, en la cara interior, la del estuario, este será un año de inauguraciones.
El camino que transcurre paralelo al pie de la ría, desde el puente de A Pasaxe hasta su llegada al nodo con Cambre, suma un recorrido de cuatro kilómetros que estaba incompleto, con dos tramos sin conectar con el resto del trayecto. Uno en O Graxal, 400 metros de vereda donde las máquinas empezaron a trabajar el pasado mes de noviembre y, el último fleco pendiente era el de O Paraíso, 200 metros donde la maquinaria se puso en febrero manos a la obra. El sendero que ha sido bautizado con el nombre del presidente uruguayo recientemente fallecido, José Mujica, estará listo, como muy tarde, en septiembre. Y aquí hay que cumplir los plazos, ya que cuenta con financiación europea.
Sada
Una senda hasta Gandarío. El gobierno local no se plantea, por el momento y por las dificultades técnicas, unir Lorbé con Sada. Pero sí una senda hasta Gandarío. El proyecto Senda Litoral pretende hacer un camino de madera por el mar que conecte ambos arenales y pueda facilitar el paso de una a otra playa sin condicionar la seguridad de peatones y ciclistas.
Caminos serpenteantes a capricho de ríos y bosques
El área metropolitana no solo mira al mar. Sus municipios ofrecen un sinfín de rutas de paseo. En Oleiros, por ejemplo, son muchos los senderistas que acuden a la Costa de Dexo-Serantes y a la Costa Doce. No muy lejos de allí, en la zona de Carral, a Costa da Égoa es cada vez más popular. En otros, como Culleredo, además del ya recurrente paseo de O Burgo, el paseo fluvial Rego das Xesteiras también cuenta con adeptos. Uno de los que tienen más afluencia es el camino fluvial de Cambre.
Es uno de los senderos más paseados, mide 10 kilómetros y conecta la presa de Cecebre con la ría de O Burgo, pasando por el Concello de Cambre. Paz y tranquilidad es lo que ofrece esta senda por el río Mero.
Por su parte, cuatro kilómetros es la longitud de la senda de San Pedro (Oleiros). Un camino serpenteante a capricho de la línea de agua y que discurre por cuatro kilómetros entre Iñás y O Seixo. El asfalto, lejos.
Entorno fluvial
«O obxectivo é favorecer a mobilidade non motorizada, así como a posta en valor deste entorno fluvial», señalan desde el Ayuntamiento. Se aprovecha el pequeño cauce de San Pedro, que permitirá unir un polígono comercial como el de Iñás con la puerta de entrada a O Temple, donde continúan los paseos y las rutas a ambos lados de la ría.
La superficie supera los 173.000 metros cuadrados, en cuyo espacio ha sido necesario derribar previamente algunas edificaciones. La senda tiene una anchura de tres metros y está flanqueada por bordes de madera. Tiene pasos de cebra y los cuatro kilómetros se han salpicado con bancos, papeleras, paneles interpretativos, fuentes y tres cubrecontenedores también de madera.
Uno de los principales valores de esta senda son las áreas de apoyo. Una se encuentra entre las rúas Estío y Do Faro. La segunda, en las proximidades de la urbanización de Mesón da Auga y el campo de fútbol de San Pedro, y la tercera, en una parcela de titularidad municipal próxima a los antiguos molinos de carbón y agua, en la rúa Traballo. Todas incluyen aseos adaptados, aparcabicicletas, fuentes, bancos de material reciclado adaptados o mesas de pícnic, entre otros elementos, y contarán con la presencia de aligustres de Japón (Ligustrum japonicum) de unos 15 centímetros de altura.