La ciudad y su área consumen al año un embalse y medio de Cecebre

Los municipios pierden en la red sobre un 20 % del agua que compran a Emalcsa


Culleredo / la voz

La ciudad de A Coruña y su entorno metropolitano más próximo consumen al año 34 hectómetros cúbicos de agua. Es decir, 34 millones de metros cúbicos, o lo que es lo mismo, un embalse y medio de Cecebre. Emalcsa es la empresa que gestiona este pantano y sus principales clientes son A Coruña, Arteixo, Bergondo, Cambre, Culleredo, Oleiros, Sada y Carral. Y aunque parte de estos ayuntamientos tienen otras fuentes de suministro, desembolsan al año por el servicio que les presta Emalcsa unos 10 millones de euros. Sectores políticos y sociales mostraron su malestar por el hecho de que los beneficios que obtiene la empresa coruñesa no se reinviertan en mejorar la calidad del servicio en el área metropolitana y solo lo hagan en la ciudad de A Coruña. De hecho, los ayuntamientos y las empresas distribuidoras que contrata cada uno son los que se encargan de modernizar unas redes que, en la mayor parte de los casos, son muy antiguas y está muy deterioradas.

En este sentido, los responsables municipales confirman que es muy difícil calcular las pérdidas en euros y en litros de agua que tienen al año por las fugas y averías en la red. El caso más paradigmático quizás sea el de Arteixo. Así, antes de que el gobierno local municipalizase el servicio de distribución del agua potable, Aqualia reconoció que las fugas y pérdidas en el año 2013 llegaron a picos del 60 %, cuando un rendimiento aceptable no superaría el 25 %. Según los datos facilitados por el gobierno local, en el 2014 el consumo de agua en el municipio fue de 2,6 millones de metros cúbicos (la factura a Emalcsa fue de casi 850.000 euros). Tras importantes mejoras en las instalaciones y la red de agua, en el 2017 se estima que el consumo será de 1,8 millones de metros cúbicos y el pago a Emalcsa poco más de 596.000 euros. De hecho, el porcentaje de pérdidas por fugas y averías bajó del 60 % a un 15-20 %, según confirmaron desde el Concello.

Oleiros, el de menos pérdidas

Uno de los ayuntamientos más eficientes en cuanto al servicio de distribución de agua es Oleiros. Según indicaron desde el gobierno local, el porcentaje de pérdida de agua por fugas y averías se sitúa en el 12 %. En su caso, prácticamente todo el agua que pagan se consume y no se pierde en su traslado por la red.

En el caso de Culleredo, el rendimiento del servicio de agua es del 80,5 %. Es decir, el que llega a su destinatario final. Aclararon, en todo caso, que el 20 % es un cálculo imperfecto ya que en este porcentaje se incluyen conceptos que no pueden ser considerados formalmente como pérdidas (baldeos de agua, goteos en bocas de riego...). Aun así, confirman que la situación en el municipio es «buena» porque se hace un esfuerzo importante para la renovación constante de la red. En este sentido, indicaron que Culleredo compra a Emalcsa unos 2 millones de metros cúbicos de agua al año, de los que 200.000 metros cúbicos se pierden por fugas y otras variables. «Y eso es por debajo de la media del Estado», señalan.

Los expertos explicaron que aumentar el rendimiento de las redes de agua es complicado a partir de un determinado porcentaje, porque siempre va a haber que contabilizar pérdidas. Aunque lo que ha pasado este año en Culleredo se sale de lo habitual ya que, al contrario de lo que suele pasar en épocas de sequía, el consumo no ha aumentado, sino descendido. «Para el 31 de diciembre, en Culleredo se habrá logrado un ahorro de 30.000 metros cúbicos de agua. Quizás está motivado por la toma de conciencia por parte de los ciudadanos de la necesidad de no desperdiciar el agua, viendo los problemas que hay hoy en día», dicen.

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