Lleva 28 años trabajando en el Chuac, hospital en el que dirige desde el 2009 el servicio de reumatología. Javier de Toro (Santiago, 1960) es médico, académico y profesor de la UDC. Ayer se sumó a la conmemoración del Día de la Artritis ofreciendo una conferencia sobre una patología que ven en las consultas prácticamente a diario.
-¿Cuáles son los síntomas que deben llevarnos al médico?
-Si durante cuatro semanas al levantarte te duelen las articulaciones, sobre todo las de las manos, tienes dificultad para cerrar el puño y la rigidez dura más de 30 minutos, conviene consultar al médico de cabecera. La artritis provoca la destrucción de las articulaciones, grandes y pequeñas, desde el hombro, la cadera o las rodillas a las de las manos y pies. Como las utilizamos para caminar, movernos y trabajar... acaba provocando discapacidad. Causa dolor, cansancio, inflamación y discapacidad. Y las enfermedades inflamatorias, es importante, aceleran el envejecimiento arterial, con lo que aumenta el riesgo cardiovascular. Tratarlas, disminuye también las enfermedades y eventos cardíacos.
-¿Por qué afecta más a las mujeres?
-Tiene una base autoinmune y casi todas las enfermedades autoinmunes afectan más a la mujer. Además, las mujeres tienen una capacidad de resistencia y sufrimiento que hace que tarden más en ir al médico. Hay una base genética y después están los factores ambientales, determinantes para que se dispare esa predisposición genética.
-¿Cuáles?
-Sobre todo el tabaco, la obesidad, el consumo excesivo de sal y la mala higiene bucal. En la Edad Media ya lo intuían: a los artríticos les quitaban los dientes.
-¿La higiene dental? ¿Cómo?
-Cuando una persona tiene gingivitis en las encías, hay un germen que hace que se modifique la morfología de unas proteínas y el cuerpo genera anticuerpos contra ellas. Es decir, la aparición de la enfermedad viene por una predisposición genética, pero un mal hábito bucal o el tabaco pueden disparar una respuesta inflamatoria.
-Ahora hay nuevos tratamientos, como los biológicos.
-Creo que podemos conseguir un 80 % de remisión de la artritis. Hay dos grandes avances para abordar este tipo de patologías: la manera de hacer las cosas y los medicamentos, porque tenemos un arsenal terapéutico, biológico y químico, muy potente. Lo importante es el diagnóstico precoz para tratar cuanto antes y evitar el avance de la enfermedad. De ahí la vía rápida. Está demostrado que con esta estrategia, de seguimiento personalizado a los pacientes, con unos objetivos claros, se consiguen mejores resultados.