Cuando el voleibol era balonvolea

Exjugadores, amigos y compañeros homenajeraron a José Luis Herrero Fernández por toda una vida dedicada al deporte


En las últimas horas un grupo de exjugadores, amigos y compañeros de José Luis Herrero Fernández le tributaron un homenaje por toda una vida dedicada al deporte. «Cuando vivía en Lugo jugaba al baloncesto, al balonmano y al voleibol, que entonces se llamaba balonvolea. Un buen día, en 1981, fui a arbitrar un partido al colegio Santa María del Mar y me pidieron si podía entrenar», recuerda, todavía emocionado por el almuerzo de reconocimiento a su labor. «Fue maravilloso, había gente que no veía hace años. Me emocioné muchísimo. La verdad, es que nunca tuve ningún problema con nadie», asegura este jubilado de Tráfico que esta temporada mata el gusanillo deportivo entrenando a los pequeñitos de Calasancias.

Me cuentan que el logró llevar al equipo del Santa María del Mar a la fase de ascenso a Primera División Nacional Sénior. De los cinco partidos que jugaron, los ganaron todos y permanecieron en esa categoría durante dos temporadas, un gran logro para un equipo que había salido de un colegio.

Hace poco lo vi trabajar en un torneo en el pabellón del IES Menéndez Pidal, en el Zalaeta. Disfruta al lado de los niños. Es un ejemplo ver cómo aplaude y anima a un chaval que no es capaz de pasar la pelota al otro lado de la red por más que lo intente. Ni un reproche. Ni un gesto de desesperación. Ni una mala cara. Unos consejos sin perder la sonrisa y a seguir jugando. Formando. Y así toda la vida. «Tengo paciencia y soy sociable, y eso los chavales lo aprecian», comenta José Luis, el hombre que pasó del balonvolea al voleibol. «Cambiaron las normas muchas veces, hubo que ir adaptándose. Pero lo importante para los chicos es que lo pasen bien, que hagan deporte. Si ganan, fenomenal, y, si no, pues no pasa nada», sentencia. Que tomen nota esos entrenadores que se desgañitan sin sentido cada fin de semana en los pabellones y campos de fútbol.

40 años de Obradoiro

Hace 40 años Herrero jugaba al balonvolea y se fundaba en A Coruña el colegio Obradoiro. En las últimas horas alumnos y profesores de este centro privado ofrecieron una actuación conjunta y musical (un lip dub) que sirvió para iniciar los actos del cuarenta aniversario. Ayer por la tarde el trabajado vídeo ya llevaba casi 6.000 reproducciones en YouTube. Se trata de un recorrido por las instalaciones que incluye varias canciones y divertidas coreografías. «Pone de manifiesto la importancia capital que tienen las actividades deportivas y culturales en general y la música en particular en este colegio», destaca la directora, Fina Pérez.

Encuentro literario

Cité a los colegios Santa María del Mar, Calasancias, Obradoiro y, para terminar, me detengo en el IES Salvador de Madariaga, donde los alumnos tuvieron un privilegio del que no sé si son del todo conscientes. Lo digo porque mantuvieron un encuentro literario con el dramaturgo Rubén Ruibal, autor, entre otras, de Limpeza de sangue, por la que recibió el Premio Nacional de Literatura Dramática que concede el Ministerio de Cultura y que está ambientada en A Coruña en la época del bum inmobiliario y abarca temas como la corrupción, la droga o la delincuencia. Resulta que el alumnado es lector de esta obra y por eso son unos privilegiados, por haber podido compartir sus inquietudes con el escritor. Como Ruibal también es coordinador del aula de teatro y danza de la universidad, los chavales que cursan Artes Escénicas en el Madariaga se interesaron por los requisitos para acceder a la misma.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Cuando el voleibol era balonvolea