En el primer trimestre de año cambiaron de manos 398 pisos en la ciudad
28 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Aunque los datos no son para echar las campanas al vuelo, en el hasta ahora exangüe sector de la construcción y de la venta de viviendas se aprecian leves síntomas de mejoría. Así consta en los datos que maneja el Ministerio de Fomento en su análisis trimestral del mercado inmobiliario. Según los últimos publicados, correspondientes a los tres primeros meses del año, en el municipio de A Coruña se cerraron 398 transacciones de -no segrega entre nuevas y usadas- de pisos y casas.
El dato, comparado con los que se manejaban antes de la irrupción de la crisis, resulta de escasa magnitud. En el mismo período del 2006 se superaron, por ejemplo, las mil ventas, pero es esperanzador para un sector muy castigado y en el que se ha destruido mucho empleo porque es el mejor en los últimos cinco ejercicios. Hay que retrotraerse hasta el 2010 para ver una cifra mayor. Entonces fueron 599 pisos, aún a rebufo del bum y con la vista puesta en el fin de las deducciones por compra de vivienda.
«No es para echar las campanas al vuelo, pero sí hay algo de movimiento, muchas llamadas e interés por parte de los particulares», indica Juan José Yáñez, representante de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de A Coruña (Aproinco). Más allá del interés, dice, existe también un cambio en las entidades financieras, que están empezando a vender hipotecas, eso sí, con unos requisitos mucho más estrictos que antes de los tiempos del auge del ladrillo.
Yáñez afirma también que parece que los precios han tocado fondo en una ciudad en la que, según datos oficiales, las tarifas por metro cuadrado bajaron de unos 2.500 euros a situarse entre 2.100 y los 2.200, aunque lógicamente la cantidad varía sustancialmente según la zona.
En el portal especializado en compraventas de inmuebles, Fotocasa, establecen que el precio medio en la ciudad fue de 2.149 euros el metro durante los últimos doce meses, con un ligerísimo repunte entre marzo y julio. Está por ver si los datos se consolidan o no durante lo que queda de año. Promotoras de la ciudad perciben también alguna mejoría, pero lejos de que esta sirva para albergar grandes optimismos. Desde una de ellas aclaran que ahora mismo buena parte de los pisos están en manos del conocido como banco malo y que las empresas poseen, básicamente, suelo. Mientras ese parque de vivienda esté en manos de la Sareb, la situación de mercado no se normalizará. Algo menos funestos son en las inmobiliarias, donde juegan también con la venta de segunda mano, algo más viva. En el paisaje urbano, se ven ya algunas grúas. El ladrillo comienza a despertar.
El área metropolitana registra cifras más modestas de transacciones
La mejora en el negocio en A Coruña no se percibe por igual en toda el área metropolitana. En los municipios más poblados del entorno coruñés las cosas van a otro ritmo y no hay grandes altibajos con respecto a anteriores ejercicios. Solo en Culleredo ocurre lo mismo que en la ciudad con el mejor dato del arranque de año desde el 2011.
En Arteixo, con 30 ventas, suman cinco menos que en el primer trimestre del 2014 y en Cambre, con 21, las cosas fueron peor que durante el 2013, cuando alcanzaron las 29. En Oleiros arrancan con casi un 50 % menos que en el mismo período del 2014, 43 frente a 62. En Sada alcanzan los 38 pisos que cambiaron de manos, pero también fueron menos que los 44 del año pasado. Con todo, salvo en el caso de Oleiros, las diferencias no son grandes.
A la caza de la ganga
En varias inmobiliarias coruñesas corroboran la mejoría del sector, aunque especifican que el repunte no es generalizado. La subida, dicen desde Asinmo, es «apreciable», eso sí, con los clientes buscando lo que haya por debajo de 100.000 euros.
En otra empresa del ramo, Canfar, confirman que hasta el 15 de julio sí se notó más animación, pero también en la misma línea: «muy bien, pero solo gangas», cuentan desde el establecimiento. Los chollos, eso sí, cada vez son menos y se centran en viviendas viejas y que necesitan reformas. Las grandes promociones nuevas, por ahora, son parte del pasado.