Francisco Jorquera: «Os nacionalistas galegos non somos conscientes de todo o construído e feito»

David garcía A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Francisco Jorquera -en la imagen el mitin de cierre de campaña- fue el candidato del BNG a la Xunta en el 2012, en el que la formación finalizó como la cuarta más votada por detrás del PP, el PSOE y AGE. A pesar de perder representatividad, considera que fue una etapa que resultó positiva para el Bloque porque llegó a ver que podía significar el final del nacionalismo en Galicia
Francisco Jorquera -en la imagen el mitin de cierre de campaña- fue el candidato del BNG a la Xunta en el 2012, en el que la formación finalizó como la cuarta más votada por detrás del PP, el PSOE y AGE. A pesar de perder representatividad, considera que fue una etapa que resultó positiva para el Bloque porque llegó a ver que podía significar el final del nacionalismo en Galicia Oscar Vazquez

El político destaca su candidatura a la Xunta como uno de los momentos más duros

14 mar 2026 . Actualizado a las 14:05 h.

Francisco Jorquera (Ferrol, 1961) anunció esta semana que no repetirá como candidato a la Alcaldía alejándose de la primera línea tras casi medio siglo vinculado con la política. «Sinto certa liberación mental», reconoce al hacer público algo que su interior ya había decidido hace tiempo. «Tocoume estar na primeira liña política en moitas frontes, pero non perdín as ilusións e as conviccións», explica al echar la mirada atrás a una trayectoria que comenzó vinculada a «algunha organización estudiantil que era ilegal». Eso fue unos años antes de estar en 1982 en la fundación del BNG, de cuyo nacimiento recuerda que «foi difícil e foi conflitivo, unha travesía no deserto», aunque esas tres siglas marcarían su vida y una carrera que resume en unos versos de Uxío Novoneyra: «A forza do noso amor non pode ser inútil». «Se a min me din, non xa daquelas, senón hai 8 anos, que o BNG ía ser claramente a forza maioritaria da oposición en Galiza e a alternativa de goberno ao Partido Popular, non o crería, non». Así resume el camino recorrido hasta la actualidad, del que pone en valor lo logrado por el Bloque: «Os nacionalistas galegos non somos conscientes de todo o construído e feito».

Francisco Jorquera representó al BNG en diferentes estamentos: el Senado, el Congreso, el Parlamento Gallego y el Ayuntamiento. Una extensa trayectoria de la que le cuesta extraer los momentos de mayor utilidad para los ciudadanos. Sin embargo, apunta que como diputado en Madrid, entre el 2008 y el 2012, considera que se lograron cosas importantes para Galicia. «Nunca houbo un investimento do Estado tan elevado como cando o BNG negociou os Orzamentos Xerais co PSOE nin un traspaso de competencias á Xunta tan ambicioso», resume.

Tras esa etapa llegó otro de los momentos claves de su carrera política: fue el candidato del Bloque a la Xunta en el 2012, con un resultado de 7 escaños, cuando hasta entonces tenían 12. A pesar de lo ocurrido, considera que se trata del momento en el que resultó «máis útil» para el BNG. «Sabía que aquilo significaba poñer a cara para levar as hostias», pero lo vincula como parte del «compromiso» con las siglas. Además y viéndolo en perspectiva, defiende que «pasar aquel mal trago foi decisivo para evitar a desaparición do nacionalismo en Galiza», a pesar del desgaste sufrido.

Después de su etapa en el Parlamento gallego dio el salto al nivel local como candidato del BNG en el 2019, tras años de la formación a la baja en la ciudad.

«O importante era invertir a tendencia para configurarnos como alternativa de goberno», reconoce de su aterrizaje en el plano local, en el que acabó liderando un «papel determinante» en la corporación. Cerca de cumplir ocho años en María Pita, reconoce que el PSOE rechazó un gobierno de coalición y que el BNG «tiña dúbidas», por lo que optaron por combinar «o labor de crítica e de oposición» con un «papel para asegurar a gobernabilidade da cidade».

«Teño menos conviccións, pero as que teño son máis profundas», reconoce

El portavoz del BNG en María Pita durante los dos últimos mandatos percibe actualmente «unha desafección» hacia la política, una sensación que también tuvo durante su época de candidato a la Xunta. «Era un contexto de crise económica que acabou derivando tamén nunha crise de lexitimación e un desprestixio de todas as forzas políticas», recuerda.

Una de las lecturas que extrae de sus decenios de trayectoria es que «teño menos conviccións, pero as que teño son máis profundas», expone citando una frase que escuchó recientemente a Xosé Manuel Beiras. Esas convicciones también se trasladan a su visión del futuro de la ciudad y del BNG, al que ve en una buena situación para dentro de un año, marcando otro reto: «Postularse como alternativa á situación actual, ter a vocación de ser a forza que goberne esta cidade». 

Libertad para su sucesión

Con Jorquera como candidato a la Alcaldía el Bloque duplicó su representación en María Pita, pasando de uno a dos ediles en el 2019 y cuatro en el 2023. «Estou convencido de que vai continuar esa tendencia, o BNG goza de boa saúde», defiende. El veterano político se reserva sus preferencias sobre quién será su sucesor aunque asegura que «no grupo municipal todos os seus componentes son persoas moi cualificadas».

Además, Jorquera se marcha con la gratitud de ver la respuesta a su anuncio. «O máis gratificante é ver que hai moitas persoas que te respectan e aprecian».