El gran salto desde los árboles hasta el podio

A CORUÑA

La joven deportista sadense Natalia Vilariño se hizo con el oro en la categoría infantil del campeonato gallego de triple salto

05 jul 2015 . Actualizado a las 19:07 h.

Aún no sabía andar y ya quería correr. Solo así se explica que Natalia Vilariño quedase campeona gallega de triple salto en la categoría infantil el pasado junio en A Malata, tan solo un año después de iniciarse en el atletismo. Esta sadense de 13 años se apuntó a este deporte en su colegio, Santa María del Mar, y con solo dos entrenamientos a la semana se hizo también con el oro en la misma prueba en la competición provincial, donde además logró la plata en salto de longitud y el bronce en 80 metros valla. Un ascenso meteórico que está haciendo que se plantee formar parte de un club. «En el colegio está encantada porque va a atletismo con sus compañeros, y no está tan enfocada a competir como lo estaría en un club, pero ya le están empezando a decir que igual tiene que pensar en ello», dice orgulloso su padre, César Vilariño. Él mismo cuenta que este don solo puede ser obra de la genética. «Siendo muy pequeña quería correr y subirse a los árboles, teníamos que salir nosotros detrás de ella», recuerda divertido. Este éxito arrollador les ha pillado a todos de sopetón. Tanto es así que el año pasado, cuando acudían a alguna competición, no sabían ni lo que era eso de las marcas. «Íbamos a verla, pero no sabíamos que con las marcas se clasificaban para los campeonatos», indica el progenitor, que añade que a su hija siempre le gustó el deporte: «Hizo algo de danza, patinaje y cinco años de gimnasia rítmica. Lo hacía, pero ella es de potencia y de explosión, lo suyo es correr y saltar», asegura. De hecho, el año que viene tiene previsto hacer salto de altura. «Mira que lo pedí veces este año, pero no me dejaron», cuenta Natalia, que dice que su entrenador ya le comentó que el año que viene «tenemos que mirarlo». Se refiere a su carrera deportiva, que empezó demasiado bien como para pasarla por alto y que ya ha hecho que algún club le tire los tejos. El primer día en el colegio ya le dijeron que era buena saltadora, pero nadie se esperaba que fuese la mejor de Galicia en su categoría en apenas unos meses.

Aunque le parezca imposible, llegado el momento esta campeona sabe controlar sus nervios. «Cuando me dicen que me prepare para saltar ya no me puedo ni mover, pero en el momento de hacerlo me olvido de todo», indica. Por supuesto, Natalia siempre quiere ganar, pero de momento le gusta disfrutar del deporte con sus amigos y sigue siendo un hacha en los estudios, su prioridad. Quién sabe si estamos ante una futura olímpica que lleve a Sada al estrellato.