El tejado del Rosalía, por los aires

R. García / S. Acosta / J. Becerra A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

CESAR QUIAN

El fuerte viento provocó, entre otras incidencias, la caída de un árbol

18 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

El tejado de zinc del Teatro Rosalía, evocador de la mítica obra teatral de Tennessee Williams o de la película de Newman y Elizabeth Taylor, fue ayer el protagonista. Alrededor de las dos de la tarde, el fuerte viento levantó varios metros cuadrados de la cubierta. La parte afectada fue la esquina que da al callejón Agar y a la Avenida de la Marina. El tejado quedó arrugado sobre la cubierta del centenario inmueble sin que, afortunadamente, llegara a caer a la calle. A los pocos minutos, agentes de la policía local acordonaban el entorno, un espacio habitualmente muy transitado.

La instalación de una grúa para poder acceder a los desperfectos obligó a desviar el tráfico hasta media tarde, haciendo que los vehículos que llegaban hasta la plaza de Mina se dirigieran al paseo marítimo por la calle Juana de Vega. A media tarde quedaba restablecida la circulación, puesto que fue retirada la grúa.

Fuentes del Ayuntamiento de A Coruña, propietario de este inmueble, indicaron que habían sido retirados los trozos de zinc que había levantado el viento. El resto del tejado de zinc ha sido reforzado con el fin de evitar que el viento siguiera levantando el mismo. Además y con el fin de protegerla, toda la zona que había quedado al descubierto fue tapada con una lona sujeta con rastreles. De esta manera, dichas fuentes apuntaron que hoy podrían desarrollarse sin problema las actividades previstas.

Vuelo de Madrid suspendido

De todos modos, el tejado del teatro Rosalía por los aires no fue el único suceso que provocó el fuerte viento que sopló ayer. Así, en las inmediaciones del cementerio de San Amaro, parte de un árbol fue derribado sin causar daños. Ocurría también entre las dos y las tres de la tarde que fue uno de los tramos de la jornada en la que fue mayor la fuerza del viento.

También por la mañana los 30 nudos de velocidad del viento hicieron que, según fuentes de Iberia, el primer vuelo procedente de Madrid no pudiera aterrizar en Alvedro. Los pasajeros, según la aerolínea, fueron realojados en otros vuelos. Además, también indicó que el vuelo de las 11.30 también sufrió un retraso por la misma causa.