Detenido un hombre por agredir a la mujer con la que comparte habitación
26 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Espectacular despliegue de la Policía Local. Tuvo lugar alrededor del mediodía de ayer en la confluencia de la calle San Vicente con la Ronda de Outeiro, en los Mallos. Los agentes fueron alertados de un posible caso de violencia de género. Hasta seis patrullas se fueron situando en distintos lugares de la zona. Curiosidad entre los transeúntes que no veían a los agentes por ningún lado. «¿Sabes qué pasó?», preguntaba una mujer. Y es que los policías estaban en el segundo piso y en las escaleras de uno de los edificios. Una de las habitaciones está alquilada a un hombre que la comparte con una mujer. Esto explicaría luego el dueño del piso.
Pasadas las doce y media de la mañana los agentes bajaban con el hombre esposado. No ofrecía resistencia. El portal tiene una entrada al bar de al lado. La puerta estaba abierta. Desde el local pudo oírse el comentario del detenido a los agentes: «Siempre me hacéis lo mismo». Silencio. Miradas curiosas. Un policía lo llevó hasta el coche patrulla que estaba a escasos metros. Nueva tanda de comentarios entre los transeúntes. «¿Es otra vez la mujer esa?», preguntaba una vecina. Su acompañante comentaba que eran habituales las discusiones.
Varios agentes seguían en la habitación con la mujer agredida. «Es un caso de violencia de género», confirmarían.
El dueño del piso también ofreció detalles. Según su versión, fue él mismo quien sujetó al hombre, haciéndole una llave, cuando el detenido tenía a la mujer agarrada por el cuello. Detalló también que a la víctima le habían quedado las marcas de las manos en el cuello y que cuando él intervino la mujer ya estaba «con la lengua de fuera». En su opinión, sino llega a entrar en la habitación ante el elevado tono de la discusión el resultado podría haber sido muy distinto. Al lugar de los hechos se desplazaron los agentes, pero no fue necesaria la presencia de una ambulancia.
Uno de los vecinos de la zona decía que al detenido «lo echaron de ahí» hace unos dos meses. Sin embargo, al poco tiempo volvió. Otro paisano terciaba afirmando que «en las casas como estas, que ya son viejas, uno alquila la habitación y luego nunca se sabe todos los que van entrando ahí».
Tampoco faltaban, por parte de los vecinos, alusiones a algunos problemas con la bebida por parte de los implicados en el suceso, así como a incidentes anteriores que habían protagonizado, como la rotura de un cristal en uno de los bares de la calle por parte de la mujer.
Poco a poco el despliegue de los agentes se fue reduciendo. Posteriormente fuentes de la Policía Local encuadraban el hecho en un caso de violencia de género e indicaban que el hombre detenido pasará a disposición judicial.