El Concello permitirá que estas construcciones puedan tener usos comerciales relacionados con la hostelería y el desarrollo turístico
08 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El Concello de Arteixo anuncia que los pazos del municipio y las casas grandes podrán albergar usos comerciales relacionados con la hostelería y el turismo. Es decir, que se podrán convertir en casas rurales, restaurantes, salones de bodas o incluso estudios de arquitectura. La decisión la ha tomado la Concejalía de Urbanismo «con el fin de proteger pazos y poder poner en valor estas fincas singulares». Una medida que no estará vigente hasta que entre en vigor el nuevo Plan General de Ordenación Municipal, que se encuentra en fase de redacción su documento de inicio.
«Imos permitir que na zona de intramuros destas vivendas se poida facer actuacións para a posta en valor do pazo e así os propietarios poidan mantelo en perfectas condicións», explicó el concejal de Urbanismo, Alberto Castro.
Una de las razones por las que el equipo redactor del futuro plan general ha tomado esta decisión, según explica el concejal popular, reside en el hecho de que mantener en buen estado estas construcciones exigen un elevado esfuerzo económico para los propietarios y que, de este modo, se ofrece una posibilidad de rentabilizar los pazos, al mismo tiempo, que se protegen y se garantiza su mantenimiento.
Arteixo tiene cinco pazos repartidos por las distintas parroquias del municipio. El más conocido, sin duda, es el de Anzobre en Armentón pero también está el de Atín en Loureda, Mosende en Lañas, y el de Lagoa y As Cobadas en Sorrizo.
Este nuevo uso no solo se limitará a los pazos, sino que la medida también se extiende a las casas grandes, que son aquellas viviendas de labradores con cierta importancia patrimonial y que no tienen la categoría de pazo. Además, las casas rectorales de Loureda y Morás también podrán destinarse para estos nuevos usos.
En el caso de la casa rectoral de Loureda, el Concello ha iniciado los trámites para que el entorno del iglesiario de esta parroquia sea considerado Bien de Interés Cultural (BIC). Se basa el gobierno local en el avance del plan director que ha elaborado el arquitecto y profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de A Coruña, Iago Seara. Este informe el valor cultural y artístico del entorno del iglesiario, principalmente de la casa rectoral, así como del templo y del núcleo de viviendas que forman parte del entorno.