El director médico del Complexo Hospitalario Universitario A Coruña defiende que la implantación de unidades de gestión clínica no amenaza el sistema público de salud
07 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.? Ramón Ares Rico (Melide, 1960) es especialista en salud pública, aunque trabaja en la gestión sanitaria desde 1994. Fue coordinador de admisión del Hospital de Ourense y gerente de los de O Barco, Burela y Lugo. En la actualidad, es el director de procesos asistenciales del Chuac, en la Xerencia de Xestión Integrada de A Coruña.
-Las áreas de gestión clínica están levantando ampollas.
-Son una herramienta de gestión con un objetivo claro: dar capacidad de resolución y mayor autonomía a los profesionales. La gestión clínica no es nueva y fue siempre bien aceptada. Hasta ahora. Nunca fue polémica por una razón muy sencilla: quien más sabe de cómo gestionar su actividad son los profesionales que la hacen, esa es la esencia.
-¿Cómo explica entonces tanta polémica?
-No lo sé. La diferencia que marcará el decreto de la Xunta con lo que ya hacemos es que contaremos con un marco normativo que les dé consistencia y deje clara las relaciones de las áreas con la gerencia. Se fijarán indicadores de actividad y calidad que van a mejorar todos los sistemas de información, con datos de resultados. Van a ser una herramienta útil para la mejora continua.
-La sombra de la privatización planea en torno al nuevo modelo de gestión. ¿Aquí no va a pasar lo de Madrid?
-Aquí no está pasando lo de Madrid. El modelo de Galicia es distinto y por las actuaciones que estamos viendo de los máximos responsables del Sergas y la Consellería, van por otro camino. Creo que la garantía del sistema público está clara.
-El cambio de la normativa estatal hace temer una modificación de las condiciones laborales del personal.
-No tiene porqué afectar a Galicia. Cada comunidad tiene capacidad legislativa. Prueba de ello es que existen distintos modelos de gestión, no son simétricos.
-Primar el ahorro ¿no va a suponer una merma en la atención?
-El objetivo primordial de la gestión clínica no es el ahorro, sino hacer las cosas de forma más sencilla y mejor. Eso puede suponer un ahorro en unos casos y en otros, no. Si el profesional gestiona bien, genera unos incentivos que pueden repercutir en dotación, equipos e incluso en incentivos económicos. Pero eso es secundario.
-¿Cómo se garantiza que esa autonomía no genere discrecionalidad?
-No serán entes abstractos absolutamente independientes. No van a tener personalidad jurídica propia, estarán inmersas en la estructura del hospital y de la Xerencia mediante un acuerdo de gestión que fijará objetivos, actividad, presupuesto... y no van a tener capacidad para cambiar el marco legal o los contratos. Van a contar con el mismo dinero que ya gestionamos, lo que pasa es que ahora no está dividido por áreas. Y tendrán que gestionarlo de acuerdo a una norma y en función de unos objetivos. Además, la integración en las unidades de gestión será voluntaria. Nunca funcionarían por imposición.
-Se critica que los responsables serán de libre designación.
-Igual que hasta ahora con los mandos intermedios, de acuerdo a la normativa del Sergas. Estamos en las mismas circunstancias.
-¿Y qué capacidad van a tener para decidir la compra de productos o la contratación de servicios?
-No van a tener capacidad para decidir si se compra una cosa u otra. Todos los servicios que tenga que contratar con otras empresas, todos los proveedores, tendrán que ser como hasta ahora, a través de la Xerencia o del Sergas en las compras centralizadas. Está claro que tendrán opinión a la hora de decidir cómo se trabaja y con qué productos o servicios, pero como sucede ahora. Si quieren trabajar con una empresa externa, comprar una prótesis A o B, tendrá que ser igual, a través de la Xerencia. Podrán opinar y lógicamente si tienen más información, si entra dentro del presupuesto, se tendrá en cuenta.
-¿En qué va a notar el paciente el funcionamiento de las unidades de gestión?
-La gente que esté trabajando se va a organizar mejor, mejorará la comunicación entre los profesionales y con el paciente. Creo que tiene que agilizar la asistencia porque será objetivo de la propia unidad gestionar los tiempos y la demanda, y podrá decidir cambios para conseguirlo. En consecuencia, tiene que haber una disminución de las demoras y una mejor priorización de los casos.