Basura, maquinaria antigua y escombros se acumulan en la instalación de Medio Rural, que sufrió un incendio en verano
10 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La finca que la Xunta tiene en la localidad de Santa Cruz alberga el vivero forestal y el Centro de Recuperación de la Fauna Salvaje de Oleiros, pero también dos cobertizos ruinosos, con riesgo de desplome, en los que se acumula maquinaria en desuso, desperdicios procedentes de botellones y, desde hace varios meses, maderos quemados.
La instalación, que depende de la Consellería do Medio Rural e do Mar, sufrió un incendio en verano debido a un acto vandálico, según precisaron fuentes de la Xunta, y desde entonces permanece en estado de abandono a la espera de que la compañía de seguros tramite el expediente para la reparación, o el derribo de las construcciones, que en el momento del incendio estaban en desuso, al menos por parte de la Consellería.
Los restos de botellas, los envases de patatas fritas y hasta varias monedas perdidas entre herrumbrosas máquinas agrícolas parecen atestiguar que los galpones sí son utilizados por jóvenes que se reúnen para beber, lo que confirman trabajadores de las instalaciones que Medio Rural tiene en la parcela.
Estas fuentes alertan además de que los ganchos que sujetan el techo de uralita de los cobertizos están sueltos, lo que puede provocar que se desprendan a causa del viento. Lo mismo ocurre con las vigas sueltas del tejado debido al incendio y con los pilares del galpón que se encuentra en peor estado.