1«¿O segredo? Pois traballar moito e comer pouco. Hai que coidarse, que non quero engordar», contesta con buen humor Margarita Soler Paz cuando le pregunto por los trucos para llegar como ella a los 101 años. Está un poco mal de oído y toma pastillas para controlar la tensión, por lo demás, como se suele decir, está mejor que usted y yo. Vive sola. «Sorte para ela e para nós, a súa familia», comenta su hija Rosa. Ayer por la mañana, como todos los días, trabajó en la huerta. Cuidó los repollos, cogió un poco de leña, dio de comer a las gallinas y después se puso a preparar la comida. Todo esto lo hace una mujer que nació el 27 de enero de 1911. «Tomo moita verdura, carne de porco podendo ser, e un vasiño de viño do Ribeiro o mediodía e outro pola noite», apunta. Es la dieta de la longevidad. Hoy celebrará los 101 años en compañía de su familia en el restaurante Casa Julia, situado justo enfrente de su casa, en Vilacoba, Abegondo. El menú, cocido. Margarita fue dada en adopción los siete días de vida y vivió siempre en Leiro hasta que se casó y se fue a vivir muy cerca, al lugar donde reside desde entonces. Madre de cuatro hijos, tiene nietos y bisnietos, a los que seguro que les encantaría llegar a los 101 años en las condiciones de bisabuela. El Ayuntamiento de Abegondo tributará hoy un pequeño homenaje a su veterana vecina. Margarita tendrá que darse prisa para tener en orden la huerta y la casa antes de que empieza la fiesta de su 101 cumpleaños.
Euros solidarios
2En estos tiempos cualquier ayuda es poca y la que recibieron ayer la Fundación Remanso y Cáritas fue mucha: 12.000 euros para la primera entidad y 1.500 para la segunda, que es el dinero que recaudaron en el tradicional mercadillo benéfico. «Debido a la crisis la recaudación fue un poco menor que en otras ediciones», comenta Isabel Ruiz, alma máter del solidario proyecto.
Botella de 27 litros
3Muchas personas se acercaron ayer por la vinoteca Os D?Anita, en Fonteculler, porque sus propietarios decidieron descorchar una botella de 27 litros de la bodega de Rioja Envite. «Aunque es muy grande, no da para todos, pero ya tenemos preparadas otras», comenta Javier, el dueño, poco antes de la cata. Y mientras tanto Margarita en Abegondo con su vasito de Ribeiro.