La madre y la hija más dulces de la Navidad

A CORUÑA

17 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

1 Madre e hija, Áurea Expósito y Teresa Rico están en un momento dulce. Cuando se ponen a preparar postres no hay quien las pare. Ayer se presentaron al concurso navideño que cada año organiza El Corte Inglés y lograron el primer premio, dotado con 150 euros, algo que ya sucedió en la pasada edición. «Es un tocinillo de cielo con tarta de almendra pero cocinados las dos juntas. Luego lo adornamos con nata y dulce de leche», explican. Rubén Romero, de La Postrería; Iván Villamisar, de Mundo Azúcar, y Javier Mosquera, organizador de la dulce feria Expoconvento, tres de los miembros del jurado, se decantaron por esta preparación. Pablo Moreno, en representación de su hermana Esther, recogió el segundo, y Eva García el tercero. Por cierto, Eva es la madre de aquella niña que había perdido a su peluche Orejitas en la Ciudad Vieja y que logró recuperar tras aparecer en La Voz. «Está muy bien -por Orejitas-, aunque un poco sucio. Habría que meterlo en la lavadora, pero hay que quitárselo a Inés...», comenta sonriente. El año que viene crearemos un premio especial a la originalidad», comenta José Manuel Blanco, responsable de relaciones externas de El Corte Inglés, ante el gran nivel artístico de los postres. Vituco Leirachá, Mayte Fernández y Julia de Borja, por parte de Radio Voz, y un equipo de profesionales de hostelería del centro comercial, con José Manuel Arcay a la cabeza, completaron el dulce y navideño jurado.

Sastrería para perros

2 La noticia hace unos días era el inminente cierre de la Sastrería Iglesias. Hoy, la apertura de un negocio similar pero dedicado a las prendas a medida para mascotas. Lo inauguró Mónica Cubeiro en la calle Ferrol bajo el nombre de Noël et Chloé. «Así se llaman mis dos perros mayores», precisa. «Contamos con patronista y un equipo de confección. También tenemos collares de adorno, bisutería...», explica la propietaria de este pionero negocio. «En Galicia hay personas que cosen en casa, pero a nivel profesional, como nosotros, que yo sepa no hay nada similar en Galicia y me atrevería a decir que en España», comenta Mónica. «Hay que pedir cita -como en las sastrerías para humanos-, elegir los tejidos -según cuál se seleccione varía el precio-, se decide el diseño y elaboramos el patrón». «Ahora se están llevando perros a bodas y se confeccionan trajes», comenta.