No estaban representadas todas las candidaturas por A Coruña al 20-N, pero al menos sí la mitad. Socioloxía acogió un debate con presencia de Inés Rey (PSOE), Marta González (PP), Iria Aboi (BNG), Mariluz Canal (EU-V), Antonio Lorenzo (UPyD) y Ricardo Saavedra (Equo), frente a un centenar de alumnos y personal universitario. Más que preguntas hubo mucha crítica en el coloquio con los asistentes, desde las supuestas concordancias entre populares y socialistas, a la utilidad del Senado, el retraso de la edad de jubilación e incluso hubo quien recordó al representante de UPyD la polémica alusión a los gallegos que tuvo Rosa Díaz. Bajo la premisa de que el diálogo fuera con el público y no entre ellos, se limitaron los rifirrafes entre los ponentes, que solo coincidieron en una carcajada cuando sonó un politono con I feel good.
Medidas impopulares
La primera intervención fue la de Marta González, que recordó las «inmensas dificultades económicas que o país está sufrindo» y que dijo que como solución «o PP presenta un programa de dinamización económica e creación de postos de traballo», al que se sumarán las políticas de «racionalidade e austeridade das administracións». Cuestionó la labor del Gobierno y dijo: «Temos asistido estupefactos ás medidas do PSOE».
Inés Rey remarcó que la crisis es un problema mundial, aunque reconoció que quizás hubo algún error al «no pinchar a tiempo» la burbuja inmobiliaria. Definió el programa socialista como el de los retos y dijo que estaba centrado en la economía, el empleo, las políticas de igualdad y bienestar social y la mejora del sistema democrático. Apuntó que gracias a «políticas impopulares» la situación no es igual que la griega y la portuguesa.
Iria Aboi agradeció el debate para acabar «co monólogo a dúas voces que levamos padecendo» y consideró que tanto el PSOE, en el Estado, como el PP, en la Xunta, impulsan «políticas fracasadas e ineficaces». «Parece que os galegos nacemos non cun pan debaixo do brazo senón cunha maleta á cola do paro ou á emigración», dijo. Afirmó que «a solución non é ir máis á dereita», sino cambiar una economía especulativa por una productiva.
Mariluz Canal consideró que el papel de EU es dar soluciones «desde a esquerda» y cuestionó que sea la UE, en el caso de Italia y Grecia, quien derribe gobiernos sin pasar por las urnas. Defendió que es posible crear trabajos en el campo de los servicios sociales, el sector forestal y la rehabilitación de viviendas. También la necesidad de una reforma fiscal, y apuntó como ejemplo más impuestos para los diputados o cobrarle el IBI a la Iglesia.
«Café para todos»
Jose Antonio de Lorenzo defendió la necesidad de una regeneración democrática, defendió el sistema federal y el «café para todos», la reforma electoral y achacó la ineficacia del Estado a las duplicidades entre administraciones. En este sentido, defendió la supresión de las diputaciones y la unión de ayuntamientos. También que se puedan pedir responsabilidades a los políticos ineficaces.
El más comedido en tiempo fue Ricardo Saavedra, que indicó que se puede consultar el programa de Equo, con el lema «Reinicio», en la web o en las redes sociales y que remarcó que su principal apuesta es «recuperar la ilusión». «Somos electores en busca de partido», apostilló, para desligarse de propuestas más profesionalizadas en el campo electoral.