El acusado de haber mantenido relaciones sexuales con una mujer discapacitada negó los hechos en el juzgado. El hombre señaló que desconocía que la denunciante presentaba un retraso mental moderado, que según los expertos le impide conocer el alcance de sus actos, porque «hablando con ella parecía normal». Los hechos se remontan al 7 de julio de 2005, cuando el acusado habría llevado en su coche a la víctima hasta un piso que este poseía en Laxe. Una vez allí, él reconoció que estuvieron hablando y tomando café, pero que en ningún momento estuvieron en la cama.
La versión de la denunciante contradice la del acusado, que cita ese encuentro como el único que hubo en ese piso. Según ella «íbamos muchas veces al piso, y nos acostamos varias veces» porque «teníamos una relación pero no eramos novios». Según señalaron varios testigos de la acusación, la víctima «nunca se iba con nadie, por eso me sorprendió que se fuera en un coche con alguien». Cuando regresó a su casa le contó a su hermana, que había sido alertada por una vecina y se había personado en el domicilio familiar, los hechos y esta la traslado al centro de salud de Ponteceso, donde la derivaron al Complejo Hospitalario Materno Infantil de A Coruña para una exploración.
Uno de los médicos que la reconoció señaló ayer durante el juicio que la mujer presentaba un «himen complaciente», aunque si «hubiera habido la penetración de un miembro normal lo lógico es que hubiera desgarros», que no fueron detectados. En este sentido señaló que no existe ningún indicio para confirmar que hubiera mantenido relaciones, pero tampoco para descartarlo. El perito, experto en ginecología, reconoció que «el himen estaba completamente íntegro», pero que como medida de prevención se le recetó la píldora del día después.
Petición de 8 años de cárcel
Debido a un problema con el sistema de videoconferencia, que era necesario para la declaración de un testigo, la jueza suspendió el juicio hasta el próximo 25 de mayo. La acusación particular solicita ocho años de prisión para el procesado, además de 60.000 euros, por un delito continuado de abuso sexual.