La otra vida de Dinky

Pablo Gómez Cundíns
pablo gómez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El quíntuple campeón de España de superwélter concilia boxeo y trabajo

03 may 2011 . Actualizado a las 10:53 h.

¿Qué hace un quíntuple campeón de España de superwélter cuando se quita los guantes? Pues intentar conciliar, calendario en mano, los tiempos de entrenamiento, descansos, comidas y recuperación (que en el boxeo no es asunto baladí) con la vida laboral y familiar. El coruñés de O Birloque Iván Sánchez Dinky da fe de ello.

Después de su exitosa cuarta defensa del cinturón de campeón de España, Dinky lo tiene claro: «Fácil, no es». «Cumplo ahora once años peleando y diría que me sostengo en cuatro pilares: mi familia, Chano y Manolo Planas, mis compañeros de gimnasio y mi trabajo», explica.

El púgil trabaja a turnos semanales de mañana y tarde desde hace catorce años en la central de Inditex en el polígono de Sabón (Arteixo). El momento más crítico en la sincronización del calendario es la semana previa a la pelea oficial. «Esos días, los descansos y la comida, además de los entrenamientos, son muy importantes para mí. Por eso, hace tiempo fui con Chano Planas para pedirle a la empresa flexibilidad y la verdad es que fue tan comprensiva que si no es por eso, no podría prepararme en condiciones», explica antes de añadir:

Los compañeros

«A veces casi me da vergüenza ir a pedir el cambio de turno, porque no tendrían por qué aceptarlo, pero mis compañeros me ayudan mucho. Son más de mil y es increíble que no haya tenido un solo problema con ellos por el boxeo... y encima me animan, como aquella vez en que peleé en Madrid ante 3.000 personas y había dos que venían de A Coruña que se hicieron notar».

«Cuando tengo una velada procuro trabajar de mañana, porque esa semana (quince días si es una pelea con título incluido) quiero ir descansado; entreno menos y pierdo esos dos últimos kilos innecesarios para poder dar el peso», explica. «Después de la pelea, que suele ser un viernes, tengo el fin de semana para recuperar e intento añadir el lunes, porque termino muy cargado, con muchas agujetas», añade.

De 7h a 21.30h

En esas ocasiones, la jornada laboral de Dinky comienza a las siete de la mañana y termina a las tres de la tarde, aunque suele hacer un par de horas extras que después permutará por las horas libres necesarias para su entrenamiento.

A las cinco de la tarde, ingiere en su casa fruta y zumo y se dispone a entrenar en la Sardiñeira durante tres horas, en las que realiza preparación física específica y técnica de boxeo. «A veces, voy a correr hasta el paseo marítimo», añade.

Esos días, el púgil coruñés toma su almuerzo en el comedor de empresa. «Cuando entreno fuerte, como bastante, muchos hidratos, no porquerías aunque me gusta mucho el chocolate. La última semana, arroz blanco, patata cocida y mucha agua», describe. «Subo cuatro kilos y luego los bajo. Antes, lo hacía a lo bestia; no comía y ya está. Pero ahora Chano y los médicos me aconsejan y no me requiere esfuerzo. Incluso me doy algún capricho. Mi madre es la que me ayuda con las comidas, aunque no es como antes, que iba con el tupper a su casa», recuerda.

La familia, reticente

Además de sus incondicionales de Sabón, Dinky tiene su parroquia en O Birloque. «Ellos nunca fallan», zanja. La familia es más reticente. Sus hermanos Alberto y Juan ya asisten a sus peleas, pero José aún se resiste. Sus padres, Pepe y Lourdes, tampoco ven pelear a Dinky. «Es normal, nunca me pasó nada peleando, pero sangro mucho sobre todo por la nariz incluso con los cambios de temperatura; y desde fuera se ve este deporte como una carnicería, pero no es real. Y es normal que no les guste verme así», asegura comprensivo.

Dinky ronda los 36, edad que no le arredra a la hora de establecerse metas ambiciosas. «Yo fue sparring de Castillejo cuando ganó con 38 años el título mediano de la WBA contra Felix Sturm. Me siento capacitado, estoy en mi mejor momento. Puedo darle un susto a cualquiera, europeo o mundial».