El Chuac llega a los mil trasplantes de pulmón en A Coruña: «El principal límite sigue siendo la disponibilidad de órganos»

Tamara Rivas Núñez
Tamara Rivas A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

Imagen de archivo de un trasplante en el Chuac
Imagen de archivo de un trasplante en el Chuac ANGEL MANSO

La neumóloga Isabel Otero explica que los avances en técnicas quirúrgicas y fármacos inmunosupresores permiten ahora trasplantar a pacientes más añosos

13 may 2026 . Actualizado a las 13:01 h.

El equipo de trasplante pulmonar del Complexo Hospitalario Universitario da Coruña (Chuac) ha marcado un antes y un después en su trayectoria asistencial al realizar, la pasada semana, el trasplante de pulmón número 1.000. Este logro se produce 27 años después de que el centro coruñés iniciara este tipo de intervenciones, allá por el año 1999. El paciente receptor se encuentra ingresado con un estado satisfactorio tras haber pasado por la unidad de reanimación antes de su paso a planta. 

Para la doctora Isabel Otero, neumóloga del Chuac vinculada al programa desde sus inicios, esta cifra refrenda la consolidación de un proyecto que ha crecido de forma constante. «Hemos evolucionado mucho a lo largo de los últimos años, creciendo además de manera progresiva en el número de trasplantes», explica la especialista. «Si los primeros años se hacían alrededor de 30, en los dos últimos años hemos estado siempre por encima de los 50, convirtiéndonos así en lo que denominamos centro de alto volumen, que son los centros que tienen gran experiencia en trasplantes», aclara.

Desde aquel primer trasplante a finales de los noventa, la neumóloga pone en valor los avances logrados tanto a nivel quirúrgico como farmacológico. «Por un lado están las mejoras en las técnicas quirúrgicas y anestésicas, pero también hay que tener en cuenta los avances en inmunosupresión. Hoy en día los medicamentos son menos tóxicos y suponen menos complicaciones para el paciente y ayudan también a que se produzcan menos rechazos. Todavía queda camino por recorrer, pero se están dando pasos firmes», subraya. 

La doctora Isabel Otero, neumóloga del Chuac
La doctora Isabel Otero, neumóloga del Chuac

Estos progresos han permitido ampliar también el perfil de los beneficiarios. Mientras que a principios de los años 2000 la mayoría de los receptores eran menores de 60 o 65 años, la neumóloga destaca que actualmente se puede ofrecer esta opción a pacientes «más añosos» gracias a que las técnicas anestésicas y quirúrgicas se toleran mejor. No obstante, advierte que «el principal límite sigue siendo la disponibilidad de órganos. No hay órganos para todos los que queremos. Dependemos de la materia prima».

El hito del trasplante número 1.000 no se produjo de forma aislada. Esa misma jornada, el hospital coruñés vivió una actividad frenética al realizarse, de forma simultánea, otros dos trasplantes de riñón, uno de hígado y uno de corazón. Esta carga de trabajo evidencia la capacidad de respuesta de los equipos multidisciplinares integrados por cirujanos torácicos, cardíacos y generales, urólogos, neumólogos, cardiólogos, hepatólogos, nefrólogos y anestesistas.

La doctora Otero califica estas jornadas como «muy complejas», ya que suponen «poner en funcionamiento a prácticamente la mayoría de los servicios del hospital». La experta destaca que, para que la maquinaria funcione, es necesario movilizar no solo a los equipos quirúrgicos, sino también a personal de enfermería, auxiliares, celadores y servicios generales. «En jornadas como esas hay más de cien personas trabajando», subraya.

Con una actividad de entre 50 y 55 trasplantes pulmonares al año, el Chuac forma parte de los ocho centros de trasplante abierto que hay en España, al que se suma también otro centro infantil. Si bien hospitales como el Vall d'Hebron en Barcelona o La Fe en Valencia lideran el volumen nacional, el centro coruñés mantiene una posición de vanguardia e incluso atrae a pacientes internacionales.

Aunque la mayoría de los receptores son gallegos, el Chuac sigue atendiendo a pacientes portugueses que solicitan una segunda opinión cuando en su país se decide no trasplantarlos por alguna contraindicación. «De esos que vienen, hay quienes se trasplantan y quienes no porque no es posible. Pero suponen un número pequeño respecto al total», aclara la doctora Otero. Desde el Chuac han querido poner de manifiesto que este logro no sería posible sin la colaboración y la solidaridad de las familias de los donantes. Los responsables médicos inciden en que el trasplante de órganos es el único avance científico que depende íntegramente de la generosidad ciudadana, advirtiendo que las mejoras en las técnicas de injerto y los avances farmacológicos para evitar el rechazo carecen de utilidad si no se produce un incremento paralelo en la donación. 

En lo que respecta al balance histórico, desde la puesta en marcha del programa de trasplantes en 1981 y hasta el cierre del pasado año 2025, el Chuac ha practicado un total de 7.766 trasplantes de órganos. De esta cifra global, 4.087 corresponden a riñón, 1.584 a hígado, 985 a pulmón, 983 a corazón y 127 a páncreas. En lo que va de año 2026, la actividad sigue un ritmo notable con 49 injertos de riñón, 17 de pulmón, 16 de hígado, 8 de corazón y 3 de páncreas realizados hasta la fecha.