El voleibol coruñés ha cerrado la temporada en medio del extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde. Calasancias y Zalaeta, la arena y la cal que esta temporada ofrecieron los dos representantes de la ciudad en la Liga FEV femenina (tercera competición nacional).
Las colegiales finalizaron en la penúltima posición un curso que comenzaba con miras ambiciosas, mientras que las del instituto concluyeron en una gran quinta plaza, su mejor clasificación histórica. Sus entrenadores, Charly Suárez (Calasancias) y Jorge Barrero (Zalaeta) analizan para La Voz la campaña recién concluida, y el futuro de sus respectivas entidades. «El año pasado fuimos séptimos, por lo que mejoramos holgadamente el objetivo», resume el técnico del Zalaeta. «Perdimos el primer partido pero a pesar de ello empezamos muy bien la temporada. Bajamos un poco en navidad pero en los últimos partidos volvimos a recuperar el nivel. Incluso llegamos a vernos con posibilidades de ser segundas y ascender, aunque luego posiblemente hubiéramos tenido que renunciar por tema económico», añade.
Más problemas ha tenido el Calasancias. «Empecé con 14 jugadoras sénior, que creía que podían aportar mucho en la categoría, y acabé con solo 4 y el resto juveniles. Tuvimos muchísimas bajas entre lesiones, motivos personales y conflictos que hay en todos los grupos», reconoce Charly Suárez.
Los dos equipos se ganaron su derecho a repetir participación en la Liga FEV la próxima temporada. Pero estos problemas que ha tenido el Calasancias le hacen «abrir un período de reflexión». «Estamos en stand by. Se ha abierto un tiempo de reflexión para ver lo que queremos hacer y dónde queremos competir», reconoce Suárez.
La otra cara de la moneda es el Zalaeta. «La FEV es nuestra Liga. En Superliga 2 sería inviable porque necesitaríamos un equipo profesional y abajo creemos que sería una competición con un nivel inferior, en el que el gasto es más o menos el mismo», señala su técnico Jorge Barrero.
Zalaeta y Calasancias, dos polos opuestos que coinciden al reconocer la necesidad que tiene el voleibol español de una reestructuración. En la actualidad existe una Superliga y una Superliga 2, con 12 equipos cada uno, y luego una FEV con grupo único de 9. «No es normal que en una competición con equipo amateurs haya que ir a jugar por toda España», denuncia Charly Suárez. «Aún no ha sido la asamblea y no sabemos qué decidirán», lamenta Barrero.