Las secuelas del temporal Becky , que barrió la costa dejando un reguero de destrozos e inundaciones el 9 de noviembre pasado, siguen presentes en parte del mobiliario urbano coruñés. Cuando se cumplen dos meses del evento meteorológico que elevó el Atlántico a mar montañoso, el dique de abrigo sigue sin iluminación alguna.
La falta de luz no ha pasado desapercibida para los habituales de la zona, que se quejan de la tardanza en reponer el servicio en las inmediaciones de la torre de control marítimo, lugar habitual de tránsito no solo para paseantes, sino para los muchos coruñeses que tienen en el dique una plataforma idónea para la práctica del footing e incluso para circular en bicicleta dado que se trata de una recta de 1.336 metros de longitud.
Es precisamente la presencia de estos vehículos uno de los motivos que, según Vicente Dopico, hace más urgente devolver la luz al espacio portuario, ya que «hay que esquivarlas y ni siquiera las ves venir hasta que las tienes casi encima», explica este hombre que acostumbra a dar un paseo por la zona a diario. En días oscuros o cuando cae la noche «es un peligro», considera antes de mostrar su perplejidad por la tardanza en la reparación: «No sé si será por la crisis, que no hay dinero para esto, pero no se explica que después de dos meses siga así, sin ni una sola luz en todo el tramo», indica. El muelle Barrié de la Maza, la principal estructura de resguardo del puerto coruñés, «ya es de por sí, en condiciones normales, bastante oscuro -explica- pero ahora ya casi da miedo, no se ve nada».
El lunes, la reparación
Fueron precisamente aquellas olas del Becky a las que se atribuye la avería de la iluminación en el dique. Según confirmó ayer la Autoridad Portuaria, el apagón se produjo a consecuencia del fuerte oleaje, que rebasó la estructura y daño las luminarias instaladas.
El Puerto aseguró ayer que el próximo lunes está previsto iniciar los trabajos de reparación para reponer el suministro en la superficie, sustituyendo una decena de puntos de luz.
Fuentes del organismo portuario señalaron también que el arreglo se ha demorado en el tiempo por la necesidad de seguir los pasos que estipula el procedimiento administrativo establecido, ya que se trata de una avería cuya reparación supera los tres mil euros de presupuesto. A ello añaden que todo el proceso se desarrolló coincidiendo con la celebración de las fiestas navideñas, y las jornadas festivas incrementaron el retraso.