El paro afectó sobre todo a los polígonos, y menos a los servicios públicos de educación y salud

La Voz

A CORUÑA

De forma general, los sindicatos cifraron el seguimiento del paro en un 80% en los sectores productivos y grandes distribuidoras. La adhesión del pequeño comercio fue inferior, aunque en zonas como Cuatro Caminos algunos decidieron cerrar. En los polígonos, el paro fue casi total en las primera horas, aunque hubo firmas que optaron por trabajar aun con menos personal a puerta cerrada y otras fueron abriendo a medida que avanzaba el día.

Grandes empresas

La refinería de Repsol, SGN Carbón, Alcoa o Genosa fueron algunas de las firmas con alto seguimiento, según los sindicatos, y en Inditex Logística no hubo distribución. En la Fábrica de Armas no entró ni un obrero. En las obras del puerto exterior tampoco se trabajó.

Bergondo e Iñás

A primera hora, las naves tenían sus puertas cerradas, pero pasadas las 10.30 aproximadamente el 50% de ambos polígonos ya estaba en activo.

Tornillos en Coirós

Clavos en la carretera dificultaron la jornada en el polígono, a las puertas de Emesa. Otras firmas, como la cementera La Estrella, tampoco abrieron, e incluso un camionero llegado de Jaén para dejar muebles encontró la nave cerrada.

Sindicato Labrego Galego

En Betanzos, el Sindicado Labrego Galego, apoyado por la CNT, recorrieron las calles de la ciudad en demanda de una mayor participación social «fronte á ditadura dos mercados».

Transportes

A primera hora, de la estación de autobuses no salió ni entró ningún autocar, ni de Alvedro avión alguno. La actividad fue mínima en la de tren.

Colegios y centros sanitarios

Según la Xunta, solo el 14% de los empleados públicos secundaron la huelga, poco más de un 9% en educación y sanidad. En los colegios, juzgados, hospitales y centros de salud, como el del Ventorrillo, la jornada fue de práctica normalidad. Personal sanitario aseguró que no hubo ningún colapso ni nerviosismo entre los pacientes. De hecho, el ritmo resultó ser incluso más relajado debido a que muchos de los enfermos citados no acudieron por temor a que su médico hiciese huelga.

Siliconas y cerrajeros

En el instituto de Zalaeta, la oficina de empleo de General Sanjurjo o la de Servicios Sociales de la avenida del Ejército se encontraron las puertas selladas, al igual que en numerosos comercios. No fue un mal día para los cerrajeros.