Danzarines para un sueño

Rodri García A CORUÑA / LA VOZ.

A CORUÑA

El coreógrafo del espectáculo «Dreams» llevó a cabo un cásting para seleccionar los bailarines que participarán en un montaje en el que actuarán más de cien artistas.

17 ago 2010 . Actualizado a las 11:56 h.

«Quiero bailar». Al igual que Billy Eliot, este era el deseo de más de una veintena de danzarines que en la tarde de ayer acudieron al Coliseo para participar en un cásting. La prueba había sido convocada por los responsables del espectáculo Dreams, que podrá verse en dicho espacio del 26 al 29 de agosto, un montaje que, según sus organizadores, cuenta con acróbatas, bailarines y deportistas extremos y cuenta «la fábula de Soñador, personaje principal, en una continua explosión de tormentas de agua, viento y fuego».

A las dos de la tarde ya habían llegado algunos de los interesados en participar en la prueba, prevista en un principio para las cuatro de la tarde y que luego, por el retraso de un vuelo procedente de Madrid, se retrasó hasta cerca de las seis. Durante la espera, en la sala El Túnel, los participantes aprovecharon para ejercitarse, hacer ejercicios y preguntarse cómo irían las pruebas.

«Vengo del Tropicana»

Al preguntarle por su procedencia, Jasser Keita, sorprendía con la respuesta: «Vengo del Tropicana, de Cuba». Luego matizaba que en realidad lleva cinco años en la ciudad, «lo de Cuba queda un poco lejos», y no se dedica profesionalmente a la danza, sino que está de profesor en un gimnasio. A su lado, Ailen Ramos, otra cubana que todavía no está en ninguna compañía de danza, y María Alonso, que forma parte del grupo de danza Druida «y me dijo mi jefa que me presentara». Alonso indicaba que es de Vigo y que fue a través de un correo masivo enviado desde el Centro Coreográfico Galego como se enteró de la convocatoria, tanto ella como muchos de los que acudieron al cásting.

Y vinculada con dicho centro coreográfico, «hice algunos cursos con ellos», también estaba Mabe Ramos, una bailarina de origen peruano, que compartía ejercicios con los coruñeses Santi Dopazo y Ángel Montero; ellos tres era el grupo más activo sobre el escenario en el que tuvieron lugar las pruebas.

También se ejercitaba otro trío de coruñeses que a las cuatro de la tarde esperaban la llegada de los organizadores en el exterior del recinto: Waldo Ferrio, Iria Naya y Raquel López; el primero de ellos explicaba que había sido su madre la que le había avisado de la existencia del cásting y confesaba que desconocía las condiciones de las pruebas. De todos modos, todos se habían preocupado en saber en qué consistía este espectáculo, para el que será necesario instalar en el Coliseo una laguna artificial de 200 metros y «a lo largo de 14 números iniciaremos un viaje en el que el protagonista descubre que, además de dominar los elementos que constituyen su sueño: agua, viento y fuego, deberá vencer sus propios miedos». Al lado de un cartel del espectáculo conversaban las ferrolanas Eva Faraldo y María Victoria Suárez, Vivi, que también apuntaban que se habían desplazado para participar en la prueba «para ver que pasa».