Santa Margarita recibió ayer el color, la música y la cocina de ciudadanos coruñeses con origen en América Latina.
16 ago 2010 . Actualizado a las 11:39 h.Santa Margarita se vistió ayer un año más con prendas de más allá de los mares, tocó y cantó notas musicales procedentes de pentagramas procedentes de otros mundos y saboreó los manjares típicos de ultramar. El parque volvió a acoger el certamen Coruñeses en el mundo.
Argentina, Bolivia, México, Cuba, Colombia, Brasil, Chile, Venezuela, Uruguay, Ecuador y Perú fueron los países de Latinoamérica que estuvieron presentes en auditorio del jardín. Estaban representados por ciudadanos que por un motivo u otro tuvieron que un día dejar sus tierras y venir a España, a A Coruña.
Pero ello no significa «que en nuestros corazones no viva el amor por nuestra tierra, por nuestras familias y por nuestros compatriotas que continúan viviendo más allá del océano», explicó Miriam, la presidenta de Amespa (Amigos de España. Asociación Latinoamericana-Eslava), la entidad encargada de organizar el certamen.
Pero en el parque también se hablaba otras lenguas que poco tenían que ver con la raíz castellana. No perdieron la ocasión de dar a conocer la cultura de sus países los ciudadanos rusos, ucranianos o nativos de Guinea Ecuatorial.
Ramadán
Quiénes no pudieron estar fueron los representantes de Senegal que deberían enseñar a decenas de coruñeses su música y su baile «pero el ayuno que guardan para celebrar el Ramadán les impedía estar en sus mejores condiciones físicas para exponer con toda su arte su cultura», explicó Miriam.
El certamen Coruñeses en el Mundo abrió sus puertas a las doce. A esa hora ya llegaba hasta el sentido del olfato los agradables aromas de las viandas expuestas en las distintas casetas, destacando el olor a la carne y a los chorizos a la parrilla que preparaban argentinos y uruguayos. Buena presencia también tenía las cachapas venezolanas, sabrosas tortas de maíz con queso; o la lechona colombiana, cerdo al horno relleno de arroz, guisantes y la propia carne del animal cortada. Y de postre, por ejemplo, dulce pof-pof guineano. Los brasileños ofrecían su famosa caipiriña elaborada con cachaza .
Y cerraron las fiestas los niños ataviados con los trajes típicos de sus países.