La Xunta anuncia que no retomará el doble turno en Morás por protestas vecinales

Susana Acosta
Susana Acosta ARTEIXO/LA VOZ.

A CORUÑA

Después de conocer la noticia de que el polígono de Morás no estará acabado hasta finales de año o principios del 2011, la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas anuncia que no se instalará el doble turno como hizo el pasado año para agilizar el ritmo de las obras. El organismo autonómico asegura que el motivo por el que no se retomará esta actividad son «las protestas vecinales» motivadas por los ruidos de los trabajos en horario nocturno.

El doble turno se instauró el pasado año coincidiendo con la llegada del buen tiempo para agilizar los plazos de entrega del que se convertirá en el polígono más grande de Galicia. Las máquinas trabajaban de sol a sol porque la unión temporal de empresas formada por Puentes y Calzadas y Daviña se había comprometido a entregar en un año exacto la urbanización de los terrenos. Pero con la llegada de esta medida, se produjeron las quejas en las inmediaciones del polígono por parte de los vecinos.

Ahora, y a pesar de que la Xunta reconoce un retraso de casi seis meses en la finalización de las obras, la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas no solicitará a la UTE la instalación del doble turno con el fin de evitar las quejas vecinales del pasado año.

Para los vecinos el problema venía «a primeira hora da madrugada», cuando «os sons das obras polos camións non nos deixan pegar ollo», comentaba un vecino en agosto del pasado año. Al parecer, el transporte pesado era un problema para las parroquias cercanas al parque empresarial, como Vilarrodís, Loureda o Ponte.

Ante esas quejas, la UTE intentó reducir al máximo el impacto e incluso el gobierno local y las firmas encargadas de los trabajos llegaron a realizar una demostración a los vecinos en la que se hizo explosionar un barreno para tranquilizarlos y asegurar que todo está controlado.

Parque en el 2009

Las obras del polígono de Morás comenzaron en mayo del 2009 con el desbroce de los terrenos y los turnos de noche perseguían acelerar las excavaciones de la primera fase. Inicialmente, la Administración confiaba en tener operativo el parque empresarial en pocos meses, de modo que las empresas pudiesen asentar sus negocios a medida que avanzaban las obras. Fallaron los planes, por lo que las empresas adjudicatarias intentaron recuperar el tiempo perdido con la instalación del doble turno. Entonces se esperaba que las firmas comenzasen a instalarse coincidiendo con la fase final de la urbanización.

En noviembre del pasado año se conocía la suspensión del doble turno, por lo que la unión de empresas pasaba de trabajar 21 horas diarias a hacer una media de 13 horas. Una medida que también obligó a reducir plantilla. La Xunta negó que la falta de financiación pudiese ser la causa de la suspensión del doble turno y afirmó que no había dado ningún tipo de indicación para ralentizar las obras.