«Somos el termómetro de la crisis»

Fernando Molezún A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

Padre Rubinos hace balance de un año de enorme demanda de sus servicios, con la mirada puesta en el inicio de las obras de sus nuevas instalaciones

12 may 2010 . Actualizado a las 11:54 h.

En un año en el que el desempleo ha crecido hasta niveles históricos, instituciones como el Padre Rubinos ven cómo su trabajo aumenta exponencialmente y su labor se hace, si cabe, todavía más necesaria. Acaban de presentar la memoria del 2009, un año marcado inevitablemente por la crisis, de un modo u otro: «Claro que la crisis nos ha afectado, y de manera muy especial en el albergue de transeúntes. De hecho se ha creado un perfil diferenciado de usuario como consecuencia del crecimiento del paro. Podemos cifrar en un 25% el aumento de usuarios en relación con el ejercicio anterior», explica el presidente de la institución benéfico social, Eduardo Aceña, que califica a Padre Rubinos como «el termómetro que tiene la ciudad para medir y valorar los efectos de la crisis. Y a la vez es el parapeto de una situación que parece que no tiene solución».

-¿Cómo ha podido dar respuesta Padre Rubinos a ese incremento de la demanda?

-Pues gracias a aquellos que la sustentan con sus donaciones y apoyos. Caridad y solidaridad son principios que parecen que están constantemente en la mente de los coruñeses. Las instituciones públicas han mantenido sus niveles de aportación económica, el Arzobispado ha reforzado su apoyo a la institución y se ha notado un incremento en donaciones de los socios, además de las cuotas que genera la residencia de la tercera edad y la guardería.

-¿Se ha mantenido el número de asociados?

-Inevitablemente se ha producido alguna baja en los últimos doce meses, pero en relación con el año pasado ha habido un incremento de alrededor de 70 socios. Y además se ha notado el despertar de la solidaridad en forma de donativos. Curiosamente, a finales del año pasado recibimos de un anónimo nada menos que 12.000 euros.

-A pesar de todo, parece que incluso han crecido.

-En personal hemos aumentado tres personas. Estamos llevando a cabo proyectos estratégicos en el albergue de transeúntes, más allá de su función básica de recoger a la gente para cubrir sus necesidades. Hoy tenemos programas de ocupación, talleres de informática, y se les ayuda a buscar empleo a través de programas de inserción sociolaboral; además de los conciertos con el Chuac o el apoyo que presta gratuitamente a los usuarios un asesor jurídico.

-¿Algún otro proyecto a corto plazo?

-Estamos preparando un ciclo de conferencias que se desarrollarán en la Fundación Barrié y un festival musical en diciembre en el Teatro Rosalía, con el que pretendemos recaudar fondos y dar a conocer el trabajo que desarrolla la institución.

-¿Podemos hablar ya de fecha de inicio de las obras?

-Esperamos que comience a erigirse este mismo año para concluirse en un plazo no superior a los 24 meses. Existe una voluntad firme por parte de la Concejalía de Urbanismo, que conocen perfectamente cuál es la responsabilidad que tenemos, lo que nos estamos jugando en este tipo de obra.

-El mantenimiento del edificio necesitará más medios.

-Ya estamos trabajando en ese tipo de cuestiones. De hecho, en la última junta de gobierno llevamos a aprobación los estatutos de la futura Fundación Padre Rubinos, que tendrá como principio fundamental el control, gestión y administración del patrimonio de la institución.