La Xunta resolverá «entre hoy y mañana» si acepta el ERE de Sykes

A CORUÑA

05 may 2010 . Actualizado a las 13:08 h.

El próximo jueves finaliza el plazo que tiene la Xunta para decidir si aprueba el expediente de regulación de empleo (ERE) presentado por la empresa de telemárketing Sykes para 278 trabajadores de los centros de A Coruña y Lugo. El Gobierno gallego tomará la decisión «entre hoy y mañana» después de que finalizase, de manera infructuosa, la negociación de los representantes de los trabajadores y la dirección de la compañía.

Los representantes de los cuatro sindicatos piden «de forma unánime» que la Xunta rechace el ERE porque consideran que la medida no está avalada por datos económicos y de productividad. Asimismo, solicitan que no se tengan en cuenta los dos informes que presentó Inspección de Traballo «porque son contradictorios». Por su parte, la Consellería de Traballo explicó que la decisión que tome será «muy meditada» y que tendrá en cuenta el número de empleados que podrían quedarse sin empleo, aunque subrayó que la decisión se basará en aspectos exclusivamente técnicos.

Entre las medidas de presión que está llevando a cabo el comité de empresa para que la Xunta no apruebe el ERE destacan los encierros en distintos edificios públicos de A Coruña. Así, si el pasado viernes los representantes de trabajadores se encerraron en la delegación de Traballo, el lunes lo hicieron en el edificio Proa.

Nuevo desalojo

El último episodio se desarrolló ayer en los nuevos ministerios, en Monelos. Pasadas las doce del mediodía, una treintena de empleados ocuparon el edificio, aunque solo seis o siete pudieron acceder a la quinta planta. En todos los casos tuvieron que ser desalojados por las fuerzas de seguridad.

Miembros del comité de empresa de Lugo y A Coruña explicaron que pretendían que el delegado provincial de la Xunta en A Coruña, Diego Calvo, los recibiese. Aseguran los representantes de los trabajadores que fueron recibidos por una responsable del edificio, que les explicó que el asunto lo estaba llevando la Xunta desde Santiago. Finalmente, fueron desalojados de nuevo por las fuerzas de seguridad de forma pacífica.