La alcaldesa de Arteixo se suma a la demanda de miles de conductores para que se resuelvan los colapsos en la rotonda
16 mar 2010 . Actualizado a las 13:59 h.La alcaldesa de Arteixo, Pilar Souto, califica las retenciones diarias que se producen en la rotonda de Sabón como una situación «desesperante» y pide a la Consellería Territorial «a mesma actitude que a que adopta para previr posibles colapsos de tráfico coa apertura de Ikea». El anuncio viene después de comprobar cómo los cerca de 6.000 trabajadores se desplazan al polígono soportan todas las mañanas los atascos que se producen en la rotonda que da acceso al parque empresarial. Así, mientras la Xunta y el Concello de A Coruña aúnan esfuerzos para solucionar los problemas de tráfico en la apertura de la cadena de diseño, para llegar a Arteixo todavía se tardan 40 minutos en recorrer los 16 kilómetros que los separan de la ciudad coruñesa.
Esta es la odisea diaria que recorren miles de conductores desde el barrio de Matogrande hasta la glorieta de Sabón: A las 9. 10 de la mañana un vehículo sale de la avenida de Alfonso Molina, que soporta un tráfico intenso aunque fluido y tarda cerca de cinco minutos en recorrer la que bien podría denominarse la Castellana coruñesa. A las 9.15 horas alcanza la rotonda de Matogrande y se incorpora a la ronda de San Cristóbal. Los vehículos apenas se mueven y tardan casi cinco minutos en recorrer un kilómetro. Mucho más rápido es el acceso a la avenida Salgado Torres, aunque en la rotonda de la carretera de los Baños de Arteixo se producen nuevas retenciones.
Han pasado ya diez minutos del inicio del trayecto y todavía el vehículo no ha podido salir del término municipal coruñés. Aunque las obras de la tercera ronda ya se han iniciado en la carretera de los Baños, el tráfico todavía es fluido y se agradece la retirada de los badenes de obra.
A partir de este momento, el conductor tiene dos opciones. Si elige la autopista AG- 55 (A Coruña-Carballo) no tardará más de siete minutos en atravesar el vial de pago, aunque correrá el riesgo de encontrarse con retenciones en la A-6 que pueden llegar hasta los ocho minutos. En cambio, si decide tomar la AC-552, el trayecto se le hará mucho más tedioso. Hasta el Quinto Pino toda va sobre ruedas y puede alcanzar A Maceira a las 9.30 horas. A partir de ese momento, la situación se complica. La velocidad media es de diez kilómetros por hora y se puede tardar dos minutos en recorrer cien metros en Vilarrodís. A nadie ya le coge por sorpresa las retenciones, y quizás es a eso a lo que se refiere Souto con lo de «desesperante».