Dos pesqueros, el Victoria y el Nyango , navegan en seco desde A Coruña con rumbo a Camerún. Lo hacen a bordo del mercante Malachit , con pabellón de Limassol.
Se trata de los dos pesqueros construidos recientemente por el astilleros Roseva, de Cabana de Bergantiños, y que se convertirán en escuelas flotantes donde recibirán prácticas los 200 alumnos del Instituto de Artes y Oficios Náuticos y de la Pesca ubicado en el puerto de Limbe, en el sureste de Camerún.
Los dos barcos, de 14,40 metros de eslora y 5,50 de puntal, y propulsados por motores de 320 caballos de potencia, navegaron el pasado 15 de enero desde el puerto de Laxe, donde se encontraban fondeados, hasta la dársena coruñesa. Atracados en el muelle de San Diego esperaron hasta al mediodía de ayer para ser embarcados a bordo del Malachit , un buque de gran porte consignado por Ceferino Nogueira.
Los dos pesqueros, diseñados siguiendo las líneas características del astillero de la Costa da Morte, aunque de menor porte que los construidos para los mares gallegos, fueron adaptados a los usos y actividades propias de una escuela de pesca. El Nyango está preparado para funcionar como arrastrero convencional por popa, pero además, Roseva lo equipó con dos pescantes en ambos costados que le habilitan como arrastrero tangonero, arte que permite la captura de marisco. Mientras, el Victoria es un cerquero polivalente.
Formación
Los dos barcos forman parte de un programa de cooperación entre los Gobiernos español y camerunés, y están gestionados por la empresa madrileña Makiber, filial de ACS.
El proyecto, gracias al cual también se construyó el Instituto de Artes y Oficios Náuticos y de la Pesca de Limbe, cuenta con un presupuesto de 6.376.000 euros, y permitirá la formación de jóvenes cameruneses en el sector pesquero. El programa desarrolla enseñanzas de patrón, mecánicos, técnicos en equipos de frío y marinería.