La calle Rosalía de Castro, en el centro de Betanzos, acentúa los dolores de cabeza nocturnos para sus vecinos. Además de los gritos y juergas de los jóvenes que acuden a los pubs, los residentes están sufriendo durante los últimos fines de semana los decibelios causados por los motores de coches y motos «pasadas las seis de la mañana». «Atraviesan las calles de la zona a toda velocidad, y algunos se dedican a quemar la rueda», señala Belén, vecina de la calle Pintor Seijo Rubio. Los mismos ruidos los oyó casi amaneciendo el sábado por la mañana Enrique, residente en Rosalía de Castro, quien asegura que a las siete llamó a la Policía Municipal, «pero me dijeron que no podían llamar a nadie hasta una hora más tarde porque no tenían personal suficiente, y ellos mismos me dijeron que la Guardia Civil tampoco podía acudir». El peligro en el tráfico no es exclusivamente nocturno. «Por el día hay muchos que atraviesan la rotonda sin mirar y un día va a haber una desgracia», añade Enrique. La semana pasada, a plena luz del día, un motorista de la localidad se saltó un semáforo en la N-VI y estuvo a punto de atropellar a una mujer embarazada en el paso de peatones. El concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Betanzos, José Luis Santos Cobelo, apunta que «los jóvenes ya no están en el lugar de las llamadas cuando llega la Policía Local». «Luego los agentes se quedan un rato y cuando van a otras zonas los chavales regresan», agrega el edil, que reclamará de nuevo la colaboración de la Guardia Civil. «Esto va por temporadas, por ejemplo el fin de semana anterior no hubo quejas», añade Santos Cobelo, quien anunció que a partir de ahora los expedientes por el incumplimiento de horarios por parte de los locales serán remitidos a la Consellería de Presidencia. «Será la Xunta de Galicia la que multe a los pubs porque, si bien el Concello tiene potestad, no dispone de una administración tan amplia para ello», explica.