Erasmus en A Coruña: «Esta experiencia te obliga a salir de tu zona de confort y aprender»

C. Devesa A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Los estudiantes Tamara Milovanovic, Giorgos Deligiannis y Benedikt Büttel
Los estudiantes Tamara Milovanovic, Giorgos Deligiannis y Benedikt Büttel Marcos Míguez

Benedikt, alemán; Giorgos, griego y Tamara, austríaca, subrayan que la ciudad es «perfecta» por su tamaño y clima. Los tres volverán a sus países tras San Xoán después de un cuatrimestre de intercambio

14 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Giorgos Deligiannis, de 24 años, llegó desde Grecia a A Coruña para cursar el Erasmus en la Universidade da Coruña (UDC). «Vine el curso pasado para estudiar un semestre de mi grado de Ingeniería aquí. Como me gustó mucho la experiencia, regresé este curso de nuevo, pero para hacer prácticas, ya que finalicé los estudios el pasado año», apunta el joven. En su experiencia conoció a Benedikt Büttel, de 23 años, natural de Alemania y estudiante de Derecho. Con ellos compartió aventura este curso Erasmus Tamara Milovanovic, austríaca de 25 años.

Los tres jóvenes eligieron A Coruña «por su tamaño». «Para mí es la ciudad perfecta, no es muy grande ni muy pequeña. Tienes ocio y fiesta, pero no hay demasiada gente, como en Madrid y Barcelona, que además ya las conozco», apunta Benedikt. Coincide con él Giorgos, mientras que Tamara admite que su primera opción fue Madrid. «Pero me alegro mucho de haber venido a A Coruña, me encanta la ciudad, sobre todo la playa», dice la chica. «Sobre el clima, subrayan que les encante: «No hace mucho frío ni mucho calor».

Tamara, natural de Viena y estudiante de Negocios en la Universidad Intercontinental de la Empresa, subraya que estudiar en ese centro le ha permitido «estar en contacto con personas locales». Porque habitualmente los Erasmus hacen amistad unos con otros y se relacionan menos con los autóctonos. «Al final como se organizan muchas fiestas para Erasmus conoces a muchos estudiantes de diferentes países», dice el alemán. Precisamente, de su país son muchos de los que llegan con este programa europeo. «La mayoría son de Italia», coinciden los tres chicos.

Para ellos, la amabilidad de la gente es otra de las virtudes de la ciudad. «Creo que son más abiertos que en Madrid, pero menos que en Andalucía. Además, si ven que entiendes español o haces el intento de hablarlo, son súper amables, ya que no muchos habla inglés», añade Tamara.

Vivirán la «Noite Meiga»

Enamorado de A Coruña se quedó Giorgos y por eso decidió regresar un año después de su primer Erasmus, pero ya para hacer prácticas laborales. «Si me sale trabajo me quedo y, si no, volveré a Grecia, pero me encantaría regresar en un futuro». Un punto que comparten Tamara y Benedikt. «Volveremos seguro de visita».

Los tres están a punto de finalizar el curso, pero alargarán más su estancia. «Voy a esperar a irme a después de San Xoán. Viví esta fiesta ya el año pasado aquí y me encantó. En Grecia también se celebra, pero de donde yo soy es un sitio más pequeño y, aunque se saltan las hogueras y eso, es distinto. Aquí es impresionante», dice Giorgos. Sí será la primera noite meiga de Benedikt y Tamara. «Nos quedamos también, nos han hablado mucho de esa noche y tenemos ganas de vivirla», dice. Lo que ya han vivido es la locura por el ascenso del Dépor. «No conocíamos mucho al equipo antes, pero hemos vivido la fiesta que se montó en Riazor y fue genial».

Además de fiesta, los tres subrayan la importancia del Erasmus para aprender otra cultura e idioma. «Al final te obligas a salir de tu zona de confort y tienes que desenvolverte solo en otro país», dice Georgios que dice que hay que luchar contra el estigma de que el Erasmus solo es fiesta. Así lo creen también sus compañeros, que recomiendan esta experiencia a todos los estudiantes. Y dentro de la cultura, no falta la gastronomía gallega. «Nos encanta», dicen los tres que nunca antes habían visitado Galicia. «Conocíamos la ciudad y algunas cosas, como que hay buena comida, pero poco más», dice Benedikt que dentro de sus clases de español tenía de tarea leer La Voz. «Me dijo mi profe que era bueno que leyese el periódico de aquí para aprender». Sobre el idioma, dice que sigue aprendiendo. «Las clases en las tuve en inglés, entonces hice el curso aparte», apunta. Tamara y Georgios realizaron clases de español ya antes de venir para aprender lo básico. Ahora con el billete d vuelta a sus países comprado admiten estar tristes. «A Coruña ya es nuestro hogar», dicen los tres jóvenes.