El Concello de Miño lleva varios meses estudiando una serie medidas para aliviar los aprietos que están sufriendo algunas familias y buena parte de los hosteleros. El alcalde, el popular Juan Maceiras, tiene claro que en breve tratará de reunirse con la Xunta para solicitar más ayudas, pero también reconoce que la situación es tan complicada en algunos casos que ya se plantea no pasar el recibo este verano de las tasas de las terrazas de verano. «Acabo de tener una reunión con varios hosteleros de Miño y lo están pasando realmente mal, porque el número de clientes se ha reducido drásticamente, con este panorama no se les puede cobrar por las terrazas», dice.
También sopesa reducir algunas tasas, como los vados, o al menos realizar cambios para que los pagos de los recibos municipales sean más llevaderos. En este sentido, los responsables municipales ya han ido improvisando una serie de medidas para ayudar las necesidades de algunos casos concretos, pero debido a que el número de peticiones se está incrementando el equipo de gobierno ya trabaja en la puesta en marcha de una serie de medidas anti crisis.
Comedor social
Maceiras lleva más de un mes estudiando las vías para crear un comedor social, pero en la actualidad considera que el reparto de vales para comprar comida en los supermercados del municipio puede ser una solución mucho más efectiva. Primero, porque garantiza el anonimato de las familias o personas que necesitan este tipo de ayuda y segundo, porque el modelo de gestión de un comedor social para Miño podía crear problemas al Concello. «No sabemos todavía si disponemos del personal o los recursos para controlar que las personas que se beneficiarían de esta institución fuesen realmente gente necesitada», detalla el alcalde.
Dos supermercados
En cualquier caso, el Concello ya ha gestionado que las cadenas de alimentación Gadis y Eroski colaboren con donativos en forma de vales que se puedan canjear en los supermercados. De hecho, los responsables municipales detallan que renunciaron a un ágape que les ofreció una de estas firmas cuando se implantó en Miño. «Les pedimos que el importe de lo que costaba la invitación nos la facilitasen en vales de comida que son los que hemos estado repartiendo entre los vecinos que los necesitan», precisa el regidor que está articulando con estas firmas un modo de articular más ayudas.