Regenta dos librerías especializadas en el mundo de la viñeta y como presidente de los libreros coruñeses ha organizado la Festa do Libro, todavía abierta en los jardines
25 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Desprende un entusiasmo terriblemente contagioso cuando habla de lo suyo, los cómics. Hace casi siete años Juan Carlos Sanmiguel abría su primera librería especializada en la materia en la ronda de Nelle, y desde entonces no ha parado de meterse en líos con la sana intención de potenciar el consumo de cultura impresa. A pesar de su juventud, o a lo mejor a causa de ella, desde hace tres años es el presidente de la Asociación de Libreros de A Coruña: «Me puse en contacto con ellos para participar en las ferias, y empecé a darles la paliza con ideas y propuestas. Terminaron apostando por sangre nueva», asegura este librero especializado: «Soy un librero, al fin y al cabo. No dejo de vender papel impreso», razona.
Presume de haber abierto su primera librería sin pedir un crédito a un banco: «Monté todo a base de limpiar cristales», asegura. Lo hacía en la empresa que tenía su padre, ya fallecido: «Intenté seguir con la labor de mi padre, pero me fue imposible compaginar tanto trabajo», lamenta. La tienda se llamó Alita: «Es un personaje de cómic japonés, un robot con cara de ángel, pero una máquina de matar». El local que encontró parecía perfecto: dos pisos, el de arriba dedicado al comercio y el de abajo como terreno donde reunir a la parroquia comiquera alrededor de los juegos tipo Warhammer. Eso sí, estaba en la ronda de Nelle: «A priori no parecía una calle muy comercial. Sigue habiendo en esta ciudad quien piensa que a partir de la plaza de Pontevedra se acaba A Coruña. Pero eso no importó, porque al ser una librería especializada la gente viene a ti, te busca», explica Sanmiguel. La experiencia no debió de ser mala, ya que dos años después inauguraría su segunda tienda, esta vez en la calle Orzán: «Fue la época de gloria del cómic en esta ciudad», matiza.
Hace patria con orgullo, dado el buen momento que atraviesa la narración secuencial en Galicia: «El cómic gallego está mejor que nunca, está cachas. Y eso que aun hay mucha gente que sigue editando en fanzines y que debería profesionalizarse. Sobra calidad», asegura. Para mantener este nivel, Sanmiguel hace un llamamiento: «Espero que el nuevo gobierno autonómico mantenga su apoyo al sector».
Desde la caseta de la feria, que todavía permanecerá abierta mañana, Sanmiguel mira la afluencia de gente con satisfacción: «Qué más puedo pedir. Trabajo en lo que me gusta. E incluso espero poder llegar a vivir de ello algún día», bromea.