El taxista de Hamelín

La Voz

A CORUÑA

07 feb 2009 . Actualizado a las 02:52 h.

Un profesional con inquietudes. «En los tiempos muertos entre carrera y carrera se pueden hacer muchas cosas», me comenta Maximino Ouro , un taxista de Radiotaxi natural de Monterroso, Lugo, que se dedica a practicar con la flauta mientras espera a los clientes. Cerca de la edad de la jubilación recupera una afición por la música que comenzó cuando era chaval en una banda militar de cornetas. Nunca es tarde cuando la dicha es buena y, después de años como taxista y una etapa entre medias de fontanero, está encantado de volver a sentir la ilusión por las notas musicales. Parece ser que no es el único taxista de Hamelín de A Coruña: me cuentan que hay otro conductor-músico en Teletaxi. Dice que no es un virtuoso y que apenas lleva unos días ensayando, pero lo cierto es que Maximino es un profesional serio y trabajador, pero también con inquietudes artísticas.

Es difícil recordar cuándo fue la última vez que se inauguró una tetería en la ciudad. «Abrir un negocio así en esta época es tan difícil como que nazca una rosa en pleno desierto, pero a veces sucede. De ahí el nombre», comenta Germán Rivera , que esta semana inauguró en la calle Manuel Azaña de Los Rosales la tetería La Rosa del Desierto. Ofrecen tés de los que se pueden encontrar por aquí de forma habitual y otros traídos de Egipto o Marruecos, de donde procede su socia, Sara , en su país Khadija , que siempre soñó con montar un negocio así. Con una decoración que invita a estar relajado abre desde primera hora de la mañana hasta la medianoche, y, además de los tes y dulces del norte de África, también sirven vino y empanada. Una fusión original. De origen europeo. «Es el único deporte de combate de origen europeo junto con el boxeo inglés. En Europa tenemos cosas muy importantes, que a veces parece que solo existen artes marciales orientales», me comenta Miguel Bordera cuando le pregunto por el savate, una modalidad deportiva que imparte en el club Cima Gym de la calle José Baldomir. Al escuchar a Bordera, que es informático, además de maestro en asuntos relacionados con la defensa personal, percibo un ligero acento francés. «Estuve muchos años en Francia hasta que me vine hace dos décadas. Me di cuenta que el savate, que allí se imparte hasta en las escuelas, era muy poco conocido aquí y decidí darlo a conocer», relata. La traducción de la palabreja es zapato viejo, porque «siempre se golpea con el pie calzado. La idea es que no te hagas daño al dar una patada», apunta. Por el momento solo unos pocos alumnos acuden a las clases, pero se han enganchado tanto que hasta fundaron una asociación, presidida por Rubén López de Alba , que pretende organizar seminarios, incluso orientados a las mujeres. «Es un boxeo inteligente, que busca la elegancia. Sin pelearse, repeler», analiza Rubén. Ahí tienen unos cuantos alumnos en plena exhibición de este deporte europeo. Premio de la ONCE en el mirador. Paradojas de la vida. La vendedora que habitualmente distribuye los boletos de la ONCE en esta zona de los Castros repartió 70.000 euros, 35.000 por cada uno de los dos cupones del 48.991 que despachó el jueves. «Tenía tres más, pero nadie los compró y los devolví», se lamenta María del Pilar Suárez Ferro . Más se lamentan los que pasaron delante de su quiosco y no compraron.