Jaime Lopes (Oporto, 1954) es el director de la unidad de negocio internacional de retail del Grupo Chamartín y considera que el proyecto de A Coruña «encarna a la perfección el espíritu Dolce Vita, con una escala humana y una clara vocación de servir como punto de encuentro». Ayer, presentó los últimos datos del centro horas antes de marcharse a su ciudad natal para seguir el partido de cuartos de final de la Champions League.
-¿Qué distinguirá al proyecto de A Coruña del resto de la cadena?
-Está justo en el límite de tamaño. Es de los más grandes que tenemos, porque pretendemos hacer centros comerciales a una escala muy humana. Además, queremos que se convierta en un auténtico punto de encuentro y realizaremos muchas acciones para integrarnos en la comunidad. La moda será el gran eje de nuestra oferta.
-¿Qué les hubiera gustado añadir al recinto?
-En general, la oferta nos deja muy satisfechos y estamos convencidos y estamos convencidos de que lograremos una gran identificación con los usuarios que nos permitirá atraer a más de 15.000 clientes al día.
-Sin embargo, han prescindido de los planes de centros de ocio, como los cines.
-En el proyecto que yo conozco y al que me sumé hace dos años, no había nada previsto sobre eso. La idea es una primera planta con todos los servicios y el gran supermercado y luego una planta entera dedicada a la moda.
-¿Y el comercio local?
-Nos queda ahora un 25 por ciento de la superficie por alquilar y ahí concretaremos todas las posibilidades.