El Concello no aplica multas pese a tener mapa de olores desde el 2007

A CORUÑA

04 jul 2008 . Actualizado a las 14:52 h.

La fábrica de harinas animales Ártabra, la refinería de Repsol, la planta de tratamiento de residuos de Nostián o el puerto coruñés, los focos reconocidos en el mapa de olores presentado hace meses por el Ayuntamiento de A Coruña como principales generadores del mal olor, podrían continuar emanando hedores sin temor a ser multados por ello. Un vacío legal impide tanto a los ayuntamientos de A Coruña y Arteixo, municipios en los que están ubicados esos focos, como a la propia Xunta poner multas para frenar ese tipo de actividad.

Únicamente en el caso de Nostián, el concello podría imponerle una sanción como ya hizo una vez. La razón es que entre las condiciones que tiene que cumplir la empresa adjudicataria existe un regla que permite multarla.

Pero en general, en el caso de los dos Gobiernos locales implicados en los malos olores, ambos carecen de una ordenanza específica que regule los hedores parecida a la que ya tienen otros municipios españoles como Bañolas, en Gerona.

Reducción

Fuentes del Ayuntamiento coruñés consultadas ayer se limitaron a recordar la existencia del mapa y el método de alarmas que alertan de la presencia de hedor y alegaron que es la Xunta la que debe encargarse de vigilar y multar al responsable del foco emisor. En el mes de febrero, la concejalía de Medio Ambiente del Gobierno local había explicado que los brotes de mal olor se habían reducido en un 80% desde el 2005, año en el que comenzaron a realizar las mediciones para elaborar el mapa de hedores. Los análisis se llevaron a cabo hasta el 2007. Fue ese largo trabajo el que permitió concluir a la empresa encargada del estudio que los barrios más afectados eran los Mallos, los Rosales, Elviña, Los Castros y Monte Alto.

El viento que predomina cuando el mal olor llega a esos puntos es el suroeste, menos en el caso de Los Castros, un barrio al que suelen afectar los efluvios de las descargas del puerto cuando el viento cambia la dirección.

Pero Galicia tampoco tiene una legislación al respecto, al igual que el resto de comunidades españolas. Únicamente Cataluña dispone ya de un anteproyecto de ley sobre la contaminación odorífera, que está en fase de tramitación, mientras que la Comunidad Valenciana prepara una norma en la que recogerá importantes multas a los generadores de mal olor.

Legislación autonómica

La Xunta también está estudiando incluir en el decreto que desarrollará la Ley de Calidad del Aire apartados que regulen los malos olores y la contaminación lumínica. Fuentes de la Consellería de Medio Ambiente, explicaron que lo único que está regulado, por el momento, es la emisión de dióxido de carbono o de volátiles.

Por eso, añadieron esas fuentes, desde ese departamento «estanse buscando fórmulas para incluír algunha referencia aos cheiros». La intención del Ejecutivo autonómico es aprobar ese decreto antes del fin de la legislatura.