Un viaje a Mallorca, el premio para unas chicas casi diez

A CORUÑA

Tres alumnas con medias de más de 9,7 celebraron ayer el final de los exámenes

21 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Adiós a los libros, ciao a los apuntes, bye bye a los marcadores de colores, au revoir a las fórmulas matematicas. El examen de Química puso ayer por la mañana punto y final a las pruebas de selectividad en el campus de A Coruña. Armadas con unos libros que guardarán «con cariño para San Juan», tres chicas diez del colegio Obradoiro con unas medias académicas en el bachillerato de 9,7, 9,85 y 9,95 salieron de la Facultad de Derecho dispuestas a regalarse las mejores vacaciones de su vida.

«El lunes nos vamos a Mallorca con todos los de nuestra clase», comenta Marta Paniagua. El único problema que tendrá la excursión a la isla balear es que no podrán saltar la hoguera. «Vamos a estar en el avión la noche de San Juan, es una pena pero...», explica Andrea Díaz.

«Bueno, merece la pena sacrificar el San Juan por una semana de juerga», añade la tercera joven, Violeta Pérez. Será una semana intensa bañándose en el mar y disfrutando el inicio del verano.

La hora del vuelo dará tregua a sus apuntes, unas lecciones que estas aspirantes a entrar en Medicina y Telecomunicaciones esperan aparcar sin pena, pese a la compañía que les han hecho durante todo el curso.

Pero ellas no aguardarán hasta el lunes para celebrar el fin de la tierna adolescencia, un equinocio que se cruza cuando se aprueba Selectividad y se entra en pista para dar el salto a la etapa universitaria. Porque sería extraño, muy extraño, que alguna de las tres no pasara la prueba después de sus estupendos currículos.

Aunque estuvieron a punto de rozar el diez en Bachillerato, no lo lograron «por culpa de Gallego e Historia, apunta, apunta...», reitera Marta. Aunque para Violeta tuvo algo de más culpa la materia de Física.

Para ellas, mentes brillantes que optaron por Ciencias, las pruebas de Selectividad fueron sencillas. «Comparado con los exámenes de otros cursos que hacíamos en clase, este año fue fácil», apuntan.

Los únicos exámenes que fueron un poco más complicados fueron Matemáticas y Geografía. «La gente decía que Geografía fue un poco más complicado que el resto, en general», comentan las jóvenes.

Fuera, a la puerta de la facultad, aguarda junto al coche el padre de una de ellas. Habla con orgullo de las tres y, con sorna, les comenta que no tiren los apuntes, «porque igual los tenéis que usar en septiembre», explica riendo.

Como él, fueron muchos los padres que acudieron al campus para recoger a sus hijos, una peregrinación que colapsó la salida de Elviña cuando el reloj marcaba las dos.

Pero a las tres chicas diez del colegio Obradoiro ya les quedaba menos tiempo para ir a celebrar por la noche el esperado fin de curso. Porque, explicaron, «claro que hoy por la noche vamos a salir, nos lo merecemos».