Inmueble de dos habitaciones en un edificio de nueva construcción. Amueblado. Zona de Fonteculler, ya en el concello limítrofe de Culleredo. Precio del alquiler: 600 euros al mes. La oferta resulta atractiva, pero entre las condiciones exigidas por el dueño para poder arrendar la vivienda está la de un aval bancario correspondiente a seis meses de renta, a lo que se suma un mes de fianza.
La exigencia de una garantía de este tipo era hasta hace poco un hecho puntual en la comarca coruñesa, a diferencia de lo que ocurría en grandes ciudades como Madrid o Barcelona. Ahora el escenario comienza a cambiar. Mientras hasta hace poco la entrega de una fianza que, como mucho, podía equivaler al total de dos meses de alquiler era suficiente para formalizar un contrato de arrendamiento, ahora el aval bancario comienza a ser una exigencia indispensable para poder entrar a vivir en un inmueble en régimen de alquiler.
Inmobiliarias consultadas como la agencia Carballido, en A Coruña, confirman que «en este momento es indispensable pedir el aval, sobre todo, con la morosidad que hay actualmente», comentan fuentes de esa agencia. En este sentido, añaden que ya hace tiempo que sugieren a sus clientes que pidan este tipo de aval.
El incremento de las peticiones de este tipo de garantías lo confirman también entidades como el Banco Pastor, desde donde comentan que se están pidiendo más avales. Lo que puntualizan es que no se están detectando impagos en el caso de alquileres.
Garantía
El importe del aval acostumbra a equivaler a un año de renta (el período mínimo medio de los alquileres en A Coruña) o seis meses, en los casos de rentas de alquiler elevadas. El inquilino tiene que recurrir a una entidad financiera para pedir que esta se comprometa a abonar la renta en caso de impago. El aval implica una garantía para el dueño del inmueble y lo blinda frente a ese tipo de circunstancia.
Uno de los colectivos que pueden encontrarse con mayores obstáculos a la hora de lograr el respaldo de una entidad financiera son los estudiantes, que habitualmente tienen que tener a su vez el respaldo paterno para poder lograr ese tipo de garantía.
El aval bancario no es el único respaldo del que pueden echar mano los propietarios de inmuebles susceptibles de entrar en el mercado del alquiler. Pueden poner sus inmuebles en manos del programa de Vivenda en Aluguer que ha puesto en marcha la Consellería de Vivenda.
En marzo de este año, ese departamento de la Xunta introdujo algunas novedades en el citado programa que fomenta la ocupación de inmuebles. Ayudas de hasta 12.000 euros a fondo perdido para la rehabilitación de los inmuebles susceptibles de ser incorporados al programa es una de las novedades.
La intención de la Xunta es fomentar que los dueños de pisos los incorporen al programa, ya que hasta ahora son muchos más los que piden vivienda que los que la ofrecen para arrendarla.