«¡Pero qué habrá hecho esta niña por ahí!», exclamó la madre cuando el cartero llamó al telefonillo para anunciar que traía un telegrama a nombre de su hija, Sara Rouco Lodeiro, de 11 años y alumna de 6.º de Primaria en los Salesianos. La segunda exclamación de la progenitora se escuchó apenas unos segundos después, lo que el cartero tardó en darle el mensaje procedente de la Zarzuela. «¡Pero esta hija mía con quién se relaciona!», afirmó sin dar crédito a lo estaba sucediendo. Lo que pasaba es que el Rey quiso agradecer el gesto de la pequeña Sara, que semanas antes le había enviado una felicitación a Juan Carlos I por su 70 cumpleaños. «Veía por la tele a mucha gente que lo felicitaba y me dije, pues yo también», recuerda Sara, que confiesa que es una gran estudiante. «Es una niña muy ocurrente», precisa la madre. Cuando llegó del colegio y le contaron lo del telegrama dio saltos de alegría. «¡Me ha contestado, me ha contestado!», acertó a decir mientras leía el agradecimiento. Ahí la tienen con un recuerdo en forma de papel «que voy a guardar toda la vida», asegura Sara, que el próximo 27 de marzo cumplirá 12 añitos. Y mientras, a presumir en el colegio: en vez de escribir la carta a los Reyes, como todos los niños, son los Reyes los que escriben telegramas a la joven Sara.
«No hay más secreto que la firme voluntad y el tesón». Así de tajante responde Fernando Suárez, presidente del Patronato de la Cocina Económica, cuando se le pregunta por lo necesario para seguir, con 92 años cumplidos en el día de ayer, luchando día tras día para que los más necesitados tengan algo que comer. Ha estado ligado a esta entidad benéfica durante buena parte de su ya larga vida. En 1940 tuvo su primer contacto con la importante labor que se realiza desde el local de la calle Juan Canalejo. En total, 68 años dedicándose en cuerpo y alma a los demás: «Es algo vocacional. Estas cosas tienen que sentirse, te entregas de lleno y entonces todo marcha», explicaba, haciendo gala de su modestia, en el programa de Radio Voz Voces de A Coruña.
El menú de ayer en la Cocina Económica incluía entremeses variados, almejas a la marinera y carne asada. Suculentos platos para celebrar el aniversario de su presidente, que recibió un donativo de 20.000 euros procedente de Caixa Galicia y la Cámara de Comercio. Esta cantidad no es realmente un regalo solidario que reciba Suárez, sino el resultado de la campaña que ambas instituciones llevaron a cabo la pasada Navidad, en la cual habían acordado destinar un 0,7% de las compras realizadas con la tarjeta Visa Cámara Coruña a esta emblemática entidad benéfica.
También hay que felicitar a Izan Castro Molina, un alumno de 17 años que estudia segundo de Bachillerato en el instituto del Agra del Orzán, ya que ha resultado campeón de Galicia en las olimpiadas de física: «En total somos nueve seleccionados para pasar a la fase nacional, tres por cada universidad gallega», explica el medalla de oro de la circunscripción de A Coruña. Los cinco ganadores de esa segunda prueba pasarán a enfrentarse a los mejores del mundo. Existen posibilidades de que Izan llegue hasta allí. De hecho, ya hubo un alumno de este instituto que quedó cuarto en la internacional. El secreto de tanto éxito lo desvela Izan: «Es gracias a María del Carmen Díaz Cabanas, nuestra profesora. Es muy exigente, pero imparte muy bien la materia, de modo que después ves pruebas de otros sitios y te ríes del examen». Este joven físico ya tiene claro que el próximo año se matriculará en ingeniería aeronáutica: «Me gustaría diseñar vehículos aeroespaciales», afirma como quien habla de fútbol. Antes, la siguiente prueba de la olimpiada tendrá lugar en Mieres a principios de abril. Le desearíamos suerte, pero confiamos en que bastará con que tenga presente todo lo que su profesora le ha enseñado.
Aún con la resaca de aguantar hasta las mil y una despiertos para ver cómo Javier Bardem dedicaba su Oscar a los «cómicos españoles», recibimos la noticia de que una producción gallega ha sido premiada en la XXX Semana Internacional del Cortometraje de Cádiz. La película galardonada con el premio del público, dotado con 2.000 euros, es Niños que nunca existieron, de David Valero, producida por I.B. Cinema; una propuesta valiente y con trasfondo humanitario. Con la excusa de contar la historia de dos chavales en una guerra de un país en vías de desarrollo, la cinta pretende llamar la atención del espectador sobre el auténtico drama que viven un sinfín de niños que pasan por esta vida sin que a nadie le importe. Como dice el título, como si no hubieran existido.