«O camposanto de Dorneda cumpre nestes momentos con toda a normativa vixente». Con estas palabras defendía ayer el alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, la legalidad del cementerio, lo que contradice la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) en la que desestima el recurso de apelación interpuesto por el Ayuntamiento de Oleiros contra una sentencia del juzgado contencioso-administrativo del 2004 en la que se declaraba ilegal dicho enclave.
García Seoane explicó que el proceso en torno al cementerio fue muy largo y en ese plazo, el Ayuntamiento ya realizó las pertinentes reformas para adaptarlo a la normativa vigente. «O expediente -comentó- xa se tramitou novamente ante a Xunta, concretamente ante as Consellerías de Política Territorial e Sanidade, e cumpre os baremos que mandan. Os problemas que había xa foron subsanados».
En este sentido, añadió que una de las cosas por las que había habido protestas era la contaminación del subsuelo, «pero aquí non hai enterramentos baixo terra», recordó el alcalde oleirense.
El cementerio de Dorneda fue inaugurado en julio del 2004, pero el fallo que en su día dictaron los tribunales impidió su puesta en funcionamiento. La sentencia del 2004 fue dictada después de que una vecina presentara una denuncia alegando que el cementerio no reunía las condiciones exigibles para su construcción. Estudios posteriores confirmaban la teoría de la vecina, al especificar que el enclave estaba a menos de 30 metros de un arroyo.
También explicaban que el terreno fue utilizado anteriormente como escombrera. En este sentido, especifican que el suelo sobre el que se levanta el cementerio estaba formado por escombros hasta una profundidad de entre seis y ocho metros. Por ello, según el informe, el terreno tiene poca capacidad portante y los métodos de drenaje son ineficaces..