«La Casa del Agua será un referente»

R. D. Seoane A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Entrevista | Álvaro Varela de Ugarte

07 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque nacido en Madrid hace 47 años, Álvaro Varela de Ugarte se siente santiagués y está casado con una coruñesa. El arquitecto que ha creado el interior del complejo de Riazor ha regado Galicia con lo que bebió en Tokio, donde se doctoró tras construir rascacielos en Los Ángeles y hacer un máster en Yale. Desde Japón diseñó el puente del Milenio, de Ourense, donde también firmó las termas de A Chavasqueira. Autor también del centro termal del balneario de Mondariz, trabaja ahora en Outariz y Ribadavia y esboza viviendas «especiales», define, en A Coruña. -¿Por qué la Casa del Agua? -Ya tenía una trayectoria profesional con el agua, y los que ahora explotarán el complejo me plantean entrar en el concurso de Emalcsa para el centro integrado de gimnasio, piscinas deportivas y centro de talasoterapia. Y lo ganamos. -Para diseñar el interior. -Sí. Son dos proyectos. Casabella hizo el edificio y dirigió las obras, y nosotros, el interior. -Parece complicado. -A cualquier arquitecto lo que le gusta es hacer contenido y continente, pero también estamos acostumbrados a encajarnos donde estemos. Nuestra especialidad es saber leer el entorno y adaptarnos. En este caso, el entorno estaba vivo. El de Casabella no era un proyecto cerrado y trabajamos juntos. -Y muy rápido. -Sí. Con muchas prisas, pero con mucha ilusión. Todos, empezando por el promotor de la idea, Emalcsa, lo hicimos con el entusiasmo propio de quien hace algo novedoso en lo que cree y de lo que espera mucho. -¿Qué hace diferente a la Casa del Agua? -Es el más grande de los centros termales que hemos hecho, pero el tamaño no es lo importante. Es una instalación formidable que será un referente y no sólo desde el punto de vista arquitectónico, sino del negocio. -Satisfecho entonces con el resultado. -Creo que la mayor virtud del edificio es su transparencia, porque permite que los espacios tengan mucha fluidez visual. Mi trabajo está basado en el agua, que es movimiento y luz, por lo que creo que la enfatizamos. Tengo que agradecer a los empresarios que confiaron en mí y también al magnífico equipo con el que trabajo que hizo posible materializar un proyecto de siete millones de euros y casi 14.000 metros cuadrados dentro de un edificio que se estaba diseñando al tiempo. El esfuerzo fue importante.