Una despedida muy difícil

Ana Lorenzo Emiliano Mouzo A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Los vecinos y amigos de Estrella Geremías se reunieron ayer para mostrar su repulsa por el asesinato y solicitar una mayor vigilancia de los maltratadores

23 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Fue la número 43. La última víctima de la violencia de género en lo que llevamos de año se llamaba Estrella Geremías y había pasado toda su vida en el núcleo oleirense de Dorneda. Todos los que la conocían la calificaban como una gran persona, «un trozo de pan, a la que su marido nunca trató bien». Pero, a pesar de esto, ella siempre estuvo a su lado, hasta que el pasado domingo él decidió acabar con su vida. Ayer, un grupo de vecinos, amigos de la víctima y personas anónimas se concentraron delante de la casa consistorial de Oleiros para mostrar su repulsa por el asesinato de Estrella Geremías, y dar el máximo apoyo a sus familiares. La protesta fue organizada por la Marcha Mundial das Mulleres na Comarca da Coruña, cuya portavoz, Pura Ferreño, fue la encargada de leer un manifiesto, en el que habló de que «cada muller morta demostra que as leis por si soas non son suficientes». Durante su discurso, señaló la desprotección a la que están sometidas las féminas ante sus maltratadores, «porque seguemos sen ter garantías reais para manter a nosa dignidade como mulleres, e exercer os nosos dereitos, e disfrutar das libertades e oportunidades sociais máis básicas». Ferreño auguró que, mientras las mujeres se conformen con la situación actual, «non pararán as mortes, non pararán os asasinatos». Por todo ello, exigió el derecho a estar en igualdad de condiciones que los hombres, «porque temos os mesmos dereitos; as mesmas liberdades; non somos menos respetables polo dereito de desfrutar da nosa liberdade, e queremos e loitamos con orgullo pola feminización dunha sociedade que tradicionalmente foi dos homes». Para finalizar su discurso, y antes de guardar cinco minutos de silencio por todas las mujeres fallecidas a manos de sus compañeros sentimentales, Pura Ferreño reivindicó el papel de las mujeres a vivir y ser respetadas. De la misma forma opinó la secretaria xeral de Igualdade, Carme Adán, que invitó a toda la sociedad a unirse para luchar contra este problema. La delegada provincial de Vicepresidencia, Tareixa Novo; la concejala de Igualdade de A Coruña, Margarida Vázquez; el secretario comarcal del BNG, Alberte Ansede, y los ediles oleirenses Antón Tenreiro y María José Varela también se sumaron a la concentración de ayer.